Policiales

Una mujer y su compañero preso, detrás de la extorsión a comercios

Detuvieron a una mujer que aportó un teléfono a su pareja, detenida en Piñero, para que realice las amenazas extorsivas a la concesionaria Pesado Castro, y a la pizzería El Gran Chopp.

La Policía detuvo este miércoles a una mujer, pareja de un detenido en la cárcel de Piñero, como responsables de la amenaza extorsiva proferida en febrero último contra la concesionaria de autos Pesado Castro y contra la pizzería El Gran Chopp.

La fiscal Valeria Haurigot imputará este jueves a la mujer detenida y a su compañero, recluido en la Unidad Penitenciaria Nº 11, de Piñero, donde cumple condena por un delito anterior. Los acusará de amenazas extorsivas que se realizaron desde el mismo penal de las afueras de Rosario, contra responsables de los comercios referidos.

La mujer, al parecer, sería quien se encargó de introducir un teléfono móvil en una visita a su pareja en la prisión. Y este hombre habría sido el autor de las amenazas.

La Policía también busca a una hermana de la detenida, como presunta cómplice.

La amenaza contra la chopería había llegado en forma de mensaje de WhatsApp: «Decile que tiene que pagar a la mafia. O ya sabe. Que se comunique antes de medianoche», decía la leyenda.

Ni en la pizzería ni en la concesionaria cedieron al apriete y radicaron la denuncia penal.

Estos hechos evocaron por esos días un apriete similar ocurrido el 24 de enero contra el bar de Pellegrini y Ovidio Lagos: «Pagá 200 mil o te baleamos como al Establo», dijeron esa vez en alusión al atentado a tiros perpetrado el año pasado contra la parrilla de Pellegrini e Italia. También hay que sumar a esta seguidilla un tiroteo parecido al carribar Jorgito Junior’s, en 27 de Febrero y Maipú, y a cuatro estaciones de servicio.

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