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Una remontada histórica para la leyenda Lula, el hijo de Brasil

Lula da Silva conquistó su cuarto mandato al superar no solo al bolsonarismo, sino también el boicot logístico, el peso de las big techs y la injerencia de Trump. Con un récord histórico de votos, el mandatario prometió posicionar a Brasil como una potencia.

Una remontada histórica para la leyenda Lula, el hijo de Brasil

De remontada es mejor. A los 80 años, Luiz Inácio Lula da Silva escribió un capítulo más de su vida de leyenda. La historia de un verdadero hijo de Brasil. Lula logró su cuarto mandato, convirtiéndose en el político más exitoso del país, pero también en un líder de proyección mundial casi infinita, derrotando nada menos que a la ola de la derecha mundial, interpretada esta vez por el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, un aliado de Javier Milei y una suerte de delegado de Donald Trump.

Lula ganó por cuatro millones de votos de diferencia. Fue 51,79 por ciento contra 48,21, remontando por primera vez un resultado en un balotaje tras ser segundo en la primera vuelta, que había terminado 47 a 45 para el ultraderechista, que anunció que pedirá la anulación de las elecciones.

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Remontada histórica: los récords y adversarios que superó Lula en las urnas

Con más de 60 millones de votos, Lula tuvo la mayor votación de la historia del país. Ganó su cuarto mandato en la séptima elección en la que participa. Este hijo de Brasil, surgido del hambriento nordeste seco en Pernambuco, que se forjó tornero metalúrgico en la caótica industrialización de San Pablo y desde allí al sindicalismo y la política, derrotó inclusive a Trump, a las Big Techs, a la justicia electoral conducida por el bolsonarismo y las poderosas empresas de apuestas, a las que prohibió antes de la elección. También derrotó a la Federación de Industrias de San Pablo, que había llamado a votar a Bolsonaro por oponerse a la reducción de la jornada laboral.

El tamaño de la victoria también tiene que ver con la remontada y la movilización popular. “Los sociólogos algún día deberán explicar lo inexplicable. Nadie organiza las marchas; la gente salía a la calle. El pueblo salió a defender al pueblo, no a Lula”, dijo el mandatario luego de votar en Sao Bernardo do Campo, municipio del Gran San Pablo donde se hizo sindicalista para enfrentar a la dictadura.

¿Qué rol jugó el voto joven en la victoria del PT en el balotaje?

Es que Lula mucho le debe, lo dijo en el pronunciamiento de la victoria, a la juventud. La juventud, al contrario de lo que analizaba antes de la elección, no eligió la curva libertaria, sino que reconoció en un anciano de 81 años el salvoconducto para mantener las conquistas, como las becas para el acceso a la cada vez menos elitizada universidad o los subsidios para que los chicos terminen el secundario.

El boicot al transporte y la Justicia sumaron tensión a la jornada electoral

Lula siguió el escrutinio en su casa del barrio paulista de Pinheiros y luego se dirigió al hotel Intercontinental, sabedor de las proyecciones que le daban una derrota más allá de lo esperado. Había denunciado, al mediodía, a los intendentes bolsonaristas de San Pablo y Salvador, capital de Bahía, por no liberar los colectivos de las regiones periféricas para transportar a la población más pobre. El caso se judicializó y el PT pidió extender dos horas la votación en todo el país al presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Kassio Nunes Marques, un magistrado bolsonarista involucrado en las relaciones escandalosas con fiestas sexuales organizadas por el banquero preso Daniel Vorcaro, dueño del quebrado Banco Master y financiador de Flávio Bolsonaro.

Nunes demoró tres horas en responder, pero antes del cierre de la votación intervino el juez de la Corte Suprema Cristiano Zanin (exabogado defensor de Lula en la Operación Lava Jato), extendiendo por dos horas la votación. La campaña de Flávio había pedido lo mismo, pero apenas para algunos estados golpeados por lluvias o inundaciones, como el bolsonarista Paraná, fronterizo con Misiones. El PT, iniciado el escrutinio y las proyecciones matemáticas, dejó de reclamar el boicot del transporte público y comenzó a disfrutar la victoria.

De a poco, el gobernador de San Pablo, el presidenciable para 2030 Tarcisio da Freitas, bolsonarista, comenzó a militarizar la Avenida Paulista. La intimidación no detuvo a los cientos de miles de personas que llegaron de todos los rincones del Gran San Pablo a la principal arteria de la ciudad donde se festejó la victoria en 2022. “El pueblo votó por mantener la democracia”, dijo Lula, quien agradeció a Gerardo Alckmin, el conservador vicepresidente que tendió puentes con las personas que no fueron a votar, sobre todo de derecha no bolsonarista. Un dato clave, ya que la abstención cayó porque 3,4 millones de personas salieron de sus casas en el balotaje.

El mapa del voto: los bastiones clave que consagraron a Lula

Lula se hizo fuerte en Minas Gerais, estado testigo del país, en el nordeste, en Amazonas y sobre todo en los centros urbanos, contra Flávio Bolsonaro, que mantuvo la fuerza en las regiones rurales, municipios beneficiados por el agro y la soja y toda la región sur y sureste.

Además, venció a Bolsonaro en las dos principales ciudades del país: en San Pablo logró el 55,5% y con 51,54 en Río de Janeiro. Y, una vez más, el nordeste, la región más pobre del país, a la cual elevó a un nivel de vida inédito, fue clave. También el arisco sur le dio una alegría, con 55,85% en Porto Alegre, capital de Rio Grande do Sul.

Lula, el último presidente analógico, se rindió al final de la campaña a sumarse a la ola digital iniciada por jóvenes diputados electos y, sobre todo, el diputado André Janones, el creador del «Ejército de Lula», un experimento a nivel mundial de un canal de WhatsApp que con casi 11 millones de adherentes expandió el mensaje y noticias de Lula, pero también sobre el riesgo para la democracia de Flávio Bolsonaro.

 

 

Bolsonaro no reconoció la derrota y el contundente mensaje de Lula a Donald Trump

En Brasilia, Flávio Bolsonaro pidió la anulación de la elección por la decisión de Zanin de ampliar el horario de votación. El juez bolsonarista Nunes Marques no siguió al hijo de Jair Bolsonaro y declaró vencedor a Lula. “Expresiva victoria”, lo elogió. Y lo llamó para felicitarlo. También llamó a Flávio.

En su discurso victorioso, con el sonido de las bombas de estruendo y bocinas, Lula, con voz de sótano inundado, prometió hacer el mejor de todos los mandatos a partir del 5 de enero de 2027. “Quiero que Brasil deje de ser un país de la periferia, queremos ser un país central”, afirmó. También denunció la interferencia de las big techs, a las cuales anunció que regulará. Y mandó un recado para uno de los derrotados de la noche, Donald Trump, que le aplicó tres tarifazos a Brasil enojado por la condena a 27 años de Jair Bolsonaro por intentar un golpe de Estado en 2022 tras perder contra Lula. «Esta victoria es una demostración de que el pueblo brasileño no acepta ser el patio trasero de nadie«.

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