El último martes, una persona comenzó insultar a Darío Montenegro, director del Hospital Protomédico de Recreo.
«Nunca viví lo que me pasó el martes. Somos un equipo en el que siempre prima el respeto y el diálogo; siempre intentamos eso», comenzó diciendo el entrevistado.
Y continuó «Estaba muy concentrado frente a la computadora y me encuentro con una persona en mi oficina. Comenzó a decirme que por culpa mía él se iba a quedar sin trabajo; me empujó y me golpeó la cara».
En palabras de Montenegro, «me amenazó de muerte y me dijo los nombres de mis hijos. Tambié me dijo que sabía donde yo vivía y que se iba a suicidar».
«No estoy tranquilo. Él ahora está libre y creo que necesita apoyo psicológico; tiene muchas denuncias por amenazas«, concluyó.
