El círculo rojo se plantea la posibilidad de un “mileísmo sin Milei”
En los pasillos del coloquio de IDEA la casta empresarial y la dirigencia política oficialista, en plena pugna de poder interno, desplegaron sus estrategias y comenzaron a dibujar alianzas de cara al 2027. Quiénes se perfilan como sucesores y quiénes, todavía, no se animan.

El diálogo que se dio en los pasillos del coloquio de IDEA podría haberse registrado en cualquier otro ámbito donde se codean dirigentes políticos con empresarios. “Hagan algo, así no se puede seguir”, sugirió un hombre de negocios al secretario de un sindicato en referencia a la situación económica y al modelo que buscará blindar Javier Milei si consigue la reelección el próximo año.
A pesar de que entre las figuras del círculo rojo se percibe un creciente clima de rechazo y preocupación por la recesión y los índices negativos que arrojan casi todos los sectores económicos, a excepción del energético y de las promesas para la minería, el Gobierno jugó a la distancia, pero de local.
Hábil conocedora del humor empresarial fue Patricia Bullrich, la que mejor aprovechó la vidriera de Mar del Plata y ensombreció a Hernán Lacunza, el participante ya lanzado a la presidencial con el respaldo de María Eugenia Vidal.
Desde hace rato, Bullrich y Lacunza escuchan quejas y pedidos de rebajas impositivas o de medidas económicas paliativas que contribuyan a aguantar la recesión, a recuperar el poder adquisitivo y el consumo para los sectores afectados por el plan libertario. Se menciona como perfil ideal alguien más “civilizado”, lo que no solo hace referencia a los agravios del jefe de Estado, sino a su incapacidad de diálogo y escucha.
“A las PYMES les va malísimamente mal”, destacó a este diario un empresario y citó como ejemplo que el calzado “está al borde de la extinción” y que en la industria del caucho se perdieron nueve de cada diez empleos. De forma similar se expresó en una entrevista radial el titular de CAME, Ricardo Diab, quien reconoció que entre sus representados “todos pierden”, pero aclaró que él no quiere “volver al pasado”.
Los gobernadores sueñan con la “renovación política”
En ese contexto, los cuatro o cinco empresarios más importantes de la Argentina mantienen diálogo con los gobernadores y algunos también con Bullrich y otros dirigentes. Siguen con especial interés los pasos de figuras como el santafesino Maximiliano Pullaro y el cordobés Martín Llaryora que no fueron ni a IDEA ni acompañaron al Presidente a París. Apuntan en conversaciones informales que ellos –y algunos que se acercaron a la Casa Rosada y que sí se sumaron al Argentina Week– podrían protagonizar la renovación política. Les reconocen capacidad de gestión y flexibilidad para abrirse a otros sectores políticos. A Pullaro lo han llegado a consultar por cuestiones de seguridad como la baja de homicidios y la lucha contra el narcotráfico en su distrito.
El problema es que los gobernadores –salvo un par de los peronistas– se mantienen al margen de la pelea nacional, se enfocan en sus proyectos de reelección y apenas cada tanto se distancian de Milei en el Congreso de la Nación. La Ley de Tierras fue uno de los proyectos de los que se despegaron y que podría volverse otro problema para Milei. Este último viernes, el misionero Hugo Passalacqua acudió a la Justicia contra el DNU 70/2023 tras el fallo de la Corte a favor del Gobierno que eliminó todo límite a la venta de tierra a extranjeros.
Eso no es todo. Desde París, uno de los mandatarios participantes de la gira, en diálogo con Página/12, relativizó un acuerdo para eliminar las PASO mientras otro no se dejaba seducir por la conversación al paso y de pie que tuvieron con el Presidente. Los más alineados celebraron la gira y los más prudentes bajan el perfil para evitar una pelea y la división de su electorado o roces con Milei en caso de que reelija.
La opción de una construcción electoral entre jefes provinciales dialoguistas todavía es incipiente y se topa con la crisis económica que cada uno atraviesa en su distrito, lo que explica acercamientos como el del rionegrino Alberto Weretilneck, que en 2027 debería recibir regalías por unos cien millones de dólares.
La coalición que quiere el radicalismo
Los radicales, por su parte, están divididos y se mueven entre acuerdos locales con La Libertad Avanza –como ocurrió en 2025 en Mendoza y Chaco– o una candidatura 100% propia, a riesgo de una derrota estrepitosa. Se menciona a figuras como Gustavo Valdés, exgobernador de Corrientes y actualmente diputado provincial. O hasta se habla de Martín Lousteau que el viernes rompió el molde al proponer una coalición grande y exhortó a “convocar a todos, desde los del PRO que estén avergonzados de que su partido esté con Milei hasta el otro extremo”. En la lista incluyó al peronismo y a Myriam Bregman.
Los que no despegan del pelotón empiezan a debilitarse como opción del círculo rojo mientras que figuras que podrían potenciarse prefieren consolidar el pago chico. Sucede con Pullaro que intentará quedar en la historia de Santa Fe como el primer gobernador reelecto tras la reciente reforma de la Constitución provincial. Lo ayudaría que LLA no juegue su mejor carta o solo apueste a la categoría de senadores nacionales, así que por ahora descarta pelearse. Lo mismo le cabe a Llaryora que también desdobla su elección. Sin embargo, quienes apuestan a una versión moderada de Milei se preguntan qué pasaría si entre abril y junio uno de ellos —u otro gobernador— ganara su provincia por amplio margen.
Bullrich, en campaña
Frente a dirigentes con poco conocimiento o poca voluntad para correr riesgos, se recorta cada vez más nítida la figura de Bullrich, que en IDEA presentó varias propuestas como si ya estuviera en campaña buscando votos. Su participación y su programa previsional chocó con las definiciones de Milei en su última exposición en Francia. Aplaudida por un auditorio colmado, la senadora dejó la sensación de que tiene ganas de postularse si la economía sigue en retroceso. De todos modos, mientras ciertos empresarios la ven como la favorita para gestar “un mileísmo sin Milei” otros la excluyen porque prefieren “un mileísmo sin mileísmo”.
La presentación de Bullrich –y la entrevista posterior en la que abrió aún más la puerta a una nueva postulación– impactó entre los que buscan recuperar Juntos por el Cambio, objetivo que se trazó Ernesto Sanz, uno de los ingenieros electorales de la alianza que llevó a Mauricio Macri a la Casa Rosada.
En La Feliz también se hizo oír el exministro de Economía Lacunza, que viene reuniendo a dirigentes del PRO de distintos puntos del país y que ya tiene organizada una gira provincia por provincia. “Si Patricia se lanza, deberían unirse en una misma fórmula”, confió un dirigente que lo acompaña y aún a sabiendas del enojo que persiste hacia ella entre los amarillos. Mauricio Macri sigue en una posición intermedia, priorizando el diálogo con la Rosada y dejando hacer a Lacunza.
“Soy una rueda de auxilio, el plan B”, aseguran haberle escuchado en privado a Bullrich en referencia a que solo se lanzará si Milei no busca ser reelecto. Después habló de la continuidad “del proyecto”, mientras que el viernes ya respondió que no le queda mucho tiempo y que analizará “cómo se desarrollan los acontecimientos” para definirse. La duda es cómo y cuándo podría enfrentarlo y si eso es posible.
“Es una candidata por descarte”, justificó el avance Roberto “Tito” Bacman, en cuyos estudios todavía Milei la supera en un mano a mano mientras se desinflan las opciones de los ‘outsiders’.
En ese sentido, el empresario Jorge Britos, con amigos que lo alientan desde la política y el círculo rojo, bajó el ritmo. En su entorno consideran que un lanzamiento es prematuro y desoyen consejos de experimentados dirigentes que le recomiendan que se muestre más para aumentar su nivel de conocimiento.
Prácticamente todos los sondeos registran el cambio de clima entre los representantes de un sector que claramente prefirió a Milei en la última elección. El cordobés Federico Zapata asegura que “Milei no sintetiza completamente el espacio de centro derecha” y anticipa que “si la dinámica recesiva se profundiza, probablemente Patricia Bullrich profundice su estrategia”. También plantea que el diseño electoral –si hay o no PASO o si las primarias no son obligatorias– condicionará el resultado. Según advierte, la centroderecha y los independientes que suelen inclinar la elección para uno u otro lado se muestran “críticos”, aunque si no tienen opciones potentes podrían “taparse la nariz y volver a votar a Milei”, hipótesis con la que Tito Bacman coincide cuando afirma que “el humor social está en su peor momento, pero Milei todavía tiene chances de reelegir”.
