Después de 31 años de servicio ininterrumpido, Venado Tuerto perdió la conexión directa con la capital provincial. Empresa Venado dejó de realizar el recorrido que unía ambas ciudades y que también permitía llegar directamente a localidades intermedias como Firmat y Casilda.

El servicio había comenzado en 1995 y, durante los últimos meses, la empresa ya había reducido la frecuencia a tres días por semana. El colectivo partía de la terminal de Venado Tuerto a las 4 de la mañana.

“Tuve que cortar el servicio porque me fundí, me quedé sin recursos”, explicó Ignacio Favre, propietario de Empresa Venado, al portal Venado24. Según detalló, la caída de la demanda, la reducción de los subsidios y el incremento de los costos terminaron haciendo inviable el recorrido.

Favre estimó que cada viaje entre Venado Tuerto y Santa Fe tenía un costo cercano a los 600.000 pesos solamente en gasoil y peajes, sin incluir el salario del chofer. En cambio, la recaudación podía quedar por debajo de los 300.000 pesos, mientras que la tarifa había perdido competitividad frente a otras alternativas.

Entre ellas, el empresario mencionó la aparición de servicios nacionales que conectan Venado Tuerto con Paraná y que pasan por distintas localidades de la región. Según explicó, esas empresas llegaron a ofrecer pasajes de unos 30.000 pesos, mientras que Empresa Venado había alcanzado una tarifa de alrededor de 60.000 pesos para llegar hasta Santa Fe.

La baja en la cantidad de pasajeros también modificó el funcionamiento del servicio. La empresa señaló que una parte importante de los usuarios eran personas con medio Boleto Educativo, policías o beneficiarios de pases por discapacidad, mientras que disminuyeron quienes abonaban la tarifa completa. El último viaje realizado con un colectivo de 60 pasajeros trasladó apenas a 17 personas, mientras que años atrás la firma llegó a utilizar dos unidades.

El impacto en las localidades intermedias

La interrupción del recorrido también afecta a las localidades ubicadas sobre la traza. Según Favre, Casilda mantenía una cantidad importante de pasajeros, mientras que en Firmat la demanda había caído considerablemente durante la última década. “Toda esa línea éramos la única empresa que la hacía”, resumió.

De acuerdo con el propietario, se realizaron gestiones ante la Subsecretaría de Transporte de la provincia y se ofreció el recorrido a otras empresas para intentar garantizar su continuidad, pero no hubo interesados. Empresa Venado, que mantiene su actividad con tres micros y seis choferes dedicados a viajes especiales y de turismo, dejó así una conexión que sostuvo durante más de tres décadas. “Haber dejado el servicio de Venado Tuerto a Santa Fe para mí es como perder un familiar”, lamentó Favre.