El lavagnismo denunció una maniobra electoral para no modificar las boletas. Pelea judicial en el macrismo por el primer lugar en la lista.
El fallecimiento de Horacio «Pechi» Quiroga desató varias disputas en Neuquén de cara a la elección del próximo 27 de octubre, en las que el intendente de la capital provincial se candidateaba a senador nacional por Juntos por el Cambio.
Una de esas polémicas es por la decisión del macrismo de mantener la imagen de Quiroga en las boletas, bajo el argumento de «la imposibilidad material» de modificarlas por una cuestión económica y de logística. La justicia electoral avaló esa jugada y Juntos por el Cambio podrá mantener en las boletas a quien fue su figura más importante en la provincia.
Esto generó una fuerte reacción del lavagnismo, que denunció un «fraude electoral» del macrismo en «complicidad» con la justicia electoral. «Es una verdadera chantada tanto de la Justicia como de Juntos para el Cambio, que utilizan la figura de Quiroga en algo que él no hubiera aceptado: que se use su imagen para un fraude», afirmó Gabriel «Tom» Romero, diputado provincial y candidato a senador.
«Si se pudo dar marcha atrás con toda la papelería que planteaba en Río Negro a Weretilneck como candidato a poco de las elecciones, cómo no se va a poder hacer en Neuquén con un candidato que falleció. Es mentira que no se pueden cambiar las boletas, quedan 15 días», disparó Romero. Además, aseguran que todavía no empezó el reparto de las boletas por lo que había tiempo de modificarlas.

La otra disputa que disparó el fallecimiento de Quiroga se dio en las propias filas del macrismo, donde la senadora y candidata a la reelección Lucila Crexell fue a la justicia para ser ella quien reemplace a «Pechi».
Crexell es la segunda en la lista pero por la aplicación del decreto reglamentario de la ley de paridad se determinó que el lugar de Quiroga lo ocupe el primer suplente, en este caso el empresario Pablo Cervi, cercano al fallecido intendente radical.
La senadora, que ingresó a la cámara alta por el MPN, apeló la resolución de la jueza Carolina Pandolfi que determinó que el corrimiento sea en base a ese criterio. «Es una decisión que no la tomé en lo personal sino con varias personas del espacio. Si no apelo dejo consentida una sentencia arbitraria que sienta un precedente que lesiona los derechos electorales de las mujeres», explicó Crexell.
La legisladora sostuvo que «lo que corresponde en este caso es aplicar directamente el Código Electoral Nacional en su artículo 61, que establece un mecanismo de corrimiento de lista de titulares y que un candidato suplente no puede estar en mejores condiciones que un candidato titular oficializado en lista firme».
Juntos por el Cambio quedó segundo en las PASO en Neuquén y de repetirse el resultado ubicaría un senador nacional, lo que revela la naturaleza de la pelea que Crexell llevó a la justicia.
Esto fue aprovechado por el MPN, que con boleta corta aspira a arrebatarle el segundo lugar. El senador y candidato a la reelección Guillermo Pereyra, cuestionó fuerte a Crexell por su planteo judicial. «Lo que está faltando es ética. Fue un regalo el que recibió ella de un espacio político que no es el MPN y ahora lo está cuestionando. Debería estar acompañando las decisiones porque la invitaron a participar», disparó.
Pereyra pidió «disculpas» por haberla llevado como compañera de fórmula y dijo que durante su mandato sólo «se dedicó a viajar». La senadora no se quedó callada y lo acusó de «violento» y «extorsionador».
