Tras celebrar la suba del Salario Mínimo Vital y Móvil, el mandatario hizo un llamado a empresarios y gremialistas para pactar un paquete anti inflacionario.
«Si podemos crecer la producción, abastecer mejor el mercado interno y exportar más el crecimiento será menos penoso para resolver los problemas internos y los de deuda que la Argentina tiene», indicó Funes de Rioja.
«Esta convocatoria del Presidente la esperamos con mucho interés para poder dialogar, construir y para ir removiendo los obstáculos que hicieron durante décadas crónicas a la inflación», señaló el industrial, que se «agrava hoy por las circunstancias internacionales», y remarcó que ese futuro encuentro «es un punto de inflexión y la oportunidad de un diálogo».
Por su parte, el secretario general de la CTA, el diputado nacional oficialista Hugo Yasky, manifestó que «el Presidente anunció su voluntad de hablar con cada uno de los referentes del empresariado y de las centrales» que forman parte del Consejo del Salario, y admitió que «la preocupación es contener el aumento de los precios».
Para Yasky, hay que «generar un tipo de acuerdo que permita transversalizar entre el sector empresario, trabajadores y Gobierno para algunas medidas que se puedan tomar», y sentenció: «Estamos urgidos en encontrar un camino de solución».
