Desde el entorno del candidato se asegura que ya están «in pectore» los sucesores, mientras se delinean las políticas monetarias y financieras y la estrategia de recaudación impositiva.
En el caso de Cuccioli, nunca hubo dudas desde el albertismo: se le pedirá inmediatamente la renuncia. Para que ésta se concrete, en este caso la situación es algo más compleja, ya que el titular de la AFIP mantiene la autonomía en su puesto y permanece en el cargo durante cuatro años; luego de una designación directa del Presidente. Llegó al organismo en mayo de 2018, y debería permanecer manejando a la AFIP hasta 2022. En el albertismo se esperará a que de manera voluntaria se aleje del cargo, aclarándole (si el candidato triunfa en las próximas elecciones) que no está en los planes de la próxima administración. En este caso, nadie dentro del kirchnerismo o algún otro sector del justicialismo habló sobre su continuidad. E incluso hay más de cinco nombres de candidatos a ocupar ese muy demandado cargo.
Por Carlos Burgueño
