Compañeros de César Roldán se movilizaron este mediodía hasta las inmediaciones de la sala velatoria de Córdoba al 2900 y acompañaron a su familia hasta el cementerio de Granadero Baigorria con bocinazos y aplausos.
Último adiós a César Roldán, el chofer de la línea 116 asesinado el pasado sábado en la zona oeste de la ciudad. Bajo el pedido de Justicia, una caravana de colectiveros se movilizó este mediodía hasta las inmediaciones de la sala velatoria de Córdoba al 2900 para acompañar a su familia hasta el cementerio de Granadero Baigorria con bocinazos y aplausos.
Desde allí, la familia se trasladará en un colectivo de la 116 rumbo al cementerio, en donde se realizará la sepultura.
A la impactante movilización, que también cuenta con la presencia de los coches del transporte público, también se le sumaron trabajadores taxistas.
El homicidio causó una profunda conmoción pública y la inmediata respuesta del gremio ante el salvaje hecho. La UTA decretó un paro que arrancó en la tarde de este sábado y se extenderá durante todo el lunes.
