El desguace afecta a trabajadores y jubilados
Diversos gremios concentraron frente al policlínico para visibilizar la situación que atraviesa el sector. Advierten que faltan unas cien personas para cubrir la demanda en enfermería.

Los trabajadores de Pami Rosario volvieron a alertar por la crisis estructural que atraviesa el sector. Con un “cacelorazo” frente al policlínico Pami II de la ciudad, denunciaron un vaciamiento que tiene a la escasez de personal y la falta de infraestructura como las caras más preocupantes. Según advierten, entre los dos policlínicos ya se cerraron 30 camas y se necesitarían unos cien enfermeros y enfermeras para cubrir la demanda, una situación se replica en otras áreas claves cómo médicos. “En noviembre van a quedar cubierto el cupo anual de horas extras que se pueden realizar en enfermería. Si no ingresa personal de forma urgente, en diciembre tenemos que cerrar 30 camas más. Estamos hablando de un desguace que es brutal”, expresó Melina Gutiérrez, delegada de ATE Rosario.
La jornada de protesta tuvo lugar durante la mañana del martes, frente al policlínico Pami II, de Olive 1159. El reclamo es local y fue impulsada por una intersindical conformada por diversos gremios vinculados a la obra social como ATE Rosario, UTI Rosario, y las regionales locales de Sutepa y Norte. Luego de una serie de asambleas, los gremios definieron realizar un ruidazo en el lugar, para denunciar “el vaciamiento” de la institución, que impacta de lleno no solo en sus condiciones laborales, sino también en las posibilidades de atención a los beneficiarios.
“Los trabajadores queremos visibilizar todo lo que está ocurriendo dentro de los hospitales. Las demandas tienen que ver con el ingreso urgente de personal en áreas sensible, como es la enfermería, y también con el incremento del honorario médico para evitar que se sigan yendo médicos hacia otros sectores de trabajo”, explicó Gutiérrez, en diálogo con Rosario/12. “Desde que asumió esta gestión, el último aumento al personal médico fue en diciembre. Los médicos directamente se van, cuando el Pami históricamente fue un buen lugar para trabajar”, agregó.
La situación más crítica se da con la falta de personal para cubrir la demanda, lo que derivó en el cierre de unas 30 camas entre los dos policlínicos. Según advierten, el Pami I hoy faltan 36 enfermeros, mientras que en el Pami II se necesitan 56. A eso se le agrega la falta de mucamos, camilleros y personal de ropería. “Sin esas áreas el hospital no funciona. En noviembre va a quedar cubierto el cupo anual de horas extras que se pueden realizar en enfermería. Si no ingresa personal de forma urgente, en diciembre tenemos que cerrar 30 camas más. Estamos hablando de un desguace que es brutal”, describió.
Gutiérrez también consideró “urgente” el ingreso de médicos en áreas como la coronaria y la terapia. “Estamos hablando de que se pueden perder atenciones claves como la terapia, que en la pandemia fue un ejemplo de funcionamiento, trabajando con una población vulnerable. Necesitamos que ingresen médicos y se actualicen los honorarios para evitar que se sigan yendo”, expresó y agregó: “Estamos perdiendo dos compañeros por mes. Se van a otro lado, porque ya el salario acá no les alcanza”.
Por último, la referente gremial remarcó que el ajuste no solo impacta en las condiciones laborales, sino que también perjudica a los jubilados que cada vez acceden a menos prestaciones y una calidad menor de atención: “Tenemos jubilados cada vez más pobres, con una obra social que no le da respuesta. Y en paralelo vemos funcionarios cada vez más ricos. Están logrando que el sistema explote, que no es más que llevar a la muerte a los jubilados”.
