Edith Álvarez, auditora de Deloitte declaróa pedido de la fiscalia como testigo en el juicio oral por Oil Combustibles. Afirmó que no era posible tomar de manera parcializada «papeles de trabajo» de consultoría para adoptar conclusiones.
Edith Álvarez, auditora socia de la firma Deloitte declaró ayer en el juicio oral por Oil Combustibles como una testigo pedida por la fiscalía. Encargada de analizar los estados contables, memorias y balances de la petrolera desde 2013, 2014 y 2015, afirmó que no era posible tomar de manera parcializada “papeles de trabajo” del trabajo de consultoría para adoptar conclusiones, uno de los aspectos que se tomó durante la instrucción para apuntalar la acusación sobre las presuntas falencias de la compañía respecto a su situación financiera.
Esos “memos” internos fueron secuestrados durante un allanamiento a Deloitte en una causa vinculada y se le exhibieron como prueba durante la audiencia de ayer. Deloitte es una de las cuatro consultoras más grandes del mundo, y la testigo detalló los exhaustivos controles internos y externos que tenían, no sólo para llevar adelante sus trabajos de auditoría, sino también para filtrar a sus clientes. A preguntas de las defensas, explicó que si “se hubiera detectado cualquier irregularidad” (en relación a posibles delitos cometidos por Oil) hubiese sido motivo para “rescindir” la relación contractual, ya que se establecían estándares altos para la elección de los clientes. Álvarez indicó que trabajaba junto a un equipo de 25 personas y que dirigió dos de las tres auditorías incluidas en la causa. Pero, a su vez, subrayó que el proceso anual de revisión podía incluir alrededor de 6 mil o 7 mil “papeles de trabajo” como los memos que le eran exhibidos. “Cualquier fraseo conclusión” que no tuviese relación con el resto de la documentación relevada sería solamente “interpretada”, dada la gran cantidad de documentos de trabajo que se desarrollan durante una auditoría. “Un memo particular es un papel de 7 mil más”, indicó Álvarez. Hubo una controversia entre las defensas y el Tribunal Oral Federal N°3 a raíz del alcance de las preguntas de la acusación en la que debió terciar el pleno del Tribunal para convalidar la amplitud de las preguntas. Fue un pequeño roce que al final quedó aclarado ante la expresión de que las defensas buscaban también encontrar “la verdad” durante el debate.