«El Metrobus Rosario fue hecho con una calidad distinta al resto del país, que tuvo ciento por ciento hormigón. En cambio nosotros recibimos asfalto. Ahora estamos haciendo lo que habría que haber hecho en su momento». Con estas palabras, el secretario de Obras Públicas del municipio, José Luis Conde, explicó por qué se está interviniendo nuevamente en este sector de la traza de avenida Alberdi. «Conviene aclarar, para disculpar parcialmente a la Municipalidad, que los sistemas Metrobus del país fueron licitados, proyectados, financiados e inspeccionados por la Secretaria de Transporte de la Nación», enfatizó el funcionario.
Otra vez volvieron las reparaciones en el Metrobus. Y no fue en diciembre pasado la primera vez en que hubo que trabajar en los 2,5 kilómetros de carriles exclusivos en zona norte. El asfalto ya fue remendado en tres oportunidades, la última en enero del año pasado. Tres años de existencia con igual número de arreglos en la calzada.
En el corredor exclusivo entre avenida Mongsfeld y Génova circulan cada hora más de 70 servicios de transporte urbano e interurbano. Pero en las 13 paradas, el paso de unidades del transporte urbano dejó su impronta. Se evidencia en las estaciones para ascenso y descenso de pasajeros, donde los coches frenan y se detienen, sobre un piso que es de asfalto y no de hormigón.
Inaugurado en julio de 2017, Metrobus Rosario presentó sus primeras fallas a los seis meses. Un año después, tuvieron que romper parte del pavimento deteriorado para volver a reemplazarlo y, según se dijo en su momento, se colocaron materiales más resistentes. A comienzos de 2019 volvieron a arreglarlo pero ya en diciembre pasado se hundió nuevamente.
«El Metrobus tiene 4,5 kilómetros contando las dos manos. Muy a pesar de lo que requirió la Municipalidad a la Nación en su momento, que era hacerlas de hormigón, son de asfalto. De 13 paradas, 3 hay hechas con hormigón 2 están en ejecución. La idea es que el plan tenga continuidad y que las 13 puedan ser de hormigón. Lo mismo queremos hacer en toda la ciudad, obviamente son muchas y va a llevar otro tiempo, conforme a los recursos que tenemos, pero la idea es ir reemplazándolas paulatinamente», puntualizó Conde para estimar que las tareas en el Metrobus finalizarán en 60 días bajo un presupuesto de unos 20 millones de pesos.
El Metrobus como sistema de carriles exclusivos para los colectivos urbanos comenzaron en Capital Federal y se extendieron a 15 ciudades del país. Tanto en Rosario como en el resto, fue licitado, proyectado, financiado e inspeccionado por la Secretaria de Transporte de la Nación.
En Rosario se habían invertido 35 millones de pesos, pero si se lo compara con la capital provincial la inversión fue del triple porque fue hecho de hormigón a nuevo.
«Esta es la primera vez que se reemplazan paradas de asfalto por hormigón rígido que va a durar 15 o 20 años, que es el plazo de hormigón en la medida en que esté bien hecho y suponemos que así será. La ciudad cargó con culpas que no le corresponden, por lo menos no en su totalidad, porque es un proyecto de Nación. Santa Fe tiene el sistema Metrobus totalmente en hormigón y la obra salió el triple, aunque tiene una longitud menor», remarcó el secretario de Obras Públicas.
Según se explicó técnicamente, la reconstrucción de dichas paradas con losas de hormigón evita las deformaciones por tratarse de un material que, por un lado es rígido en superficie y, por otro, permite la transmisión de la carga en áreas más grandes debido a que toma esfuerzos de flexión.
«El 80 por ciento del Metrobus Rosario tiene el pavimento flexible. Es de asfalto envejecido hecho arriba de adoquines, con el material con el que circulaba el tranvía, no se hizo a nuevo», cerró Conde.
Por Lucas Ameriso
