Con la gobernadora debilitada tras las PASO de agosto, empiezan a salir a la luz los devastadores números de la economía bonaerense.
En silencio y de forma minuciosa, la gobernadora María Eugenia Vidal siguió el mismo camino que el presidente, Mauricio Macri, en los últimos cuatro años. Es tal el descalabro de las finanzas, que ya hubo calificadoras de riesgo que alertaron por los peligros el endeudamiento externo en la provincia de Buenos Aires.
Hasta diciembre de 2015, el distrito electoral más importante del país arrastraba una curva descendente respecto al nivel de compromisos a asumir. Entre 2012 y el año que marcó la llegada de Cambiemos al poder, la deuda había descendido de U$S 14.744 millones a U$S 9.362 millones. Sin embargo, la dinámica se revirtió a partir de ese momento.
De acuerdo a la Subsecretaria de Finanzas de la provincia, el stock de deuda a junio de 2019 (último dato disponible) es de U$S 11.924 millones de dólares. Esto significó un incremento de 27,3% medido en dólares.
