Los ladrones de medicamentos
Tres empleados municipales fueron condenados a 5 meses de cárcel, y otro a 3 años de condicional más el pago de multas.

A seis meses de los allanamientos por sustracción de insumos y medicamentos en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), la Justicia condenó a cuatro empleados del efector, por delitos de hurto e incumplimiento de deber de custodia de sustancias medicinales. Los acusados fueron sentenciados en juicio abreviado, homologado por la jueza Hebe Marcogliese. Las penas van de 5 meses de prisión efectiva a 3 años de condicional, según cada caso. Además, incluye multas.
Dario Febre, Eduardo Torrilla y Oscar Lazarte fueron condenados a la pena de 5 meses y 15 días de prisión efectiva y multa de 200.000 pesos, por hurto e incumplimiento. En el caso de Antonio Alegre, la pena es de 3 años de prisión condicional y multa de 200.000 pesos, por encubrimiento agravado por su condición de funcionario público e incumplimiento. Además, a todos se les impuso inhabilitación para desempeñarse en establecimientos de salud por un año. Durante los allanamientos del 4 de julio pasado, se secuestraron gasas, barbijos, vendas y otros elementos, además de medicamentos.
El fiscal José Luis Caterina le atribuyó a Torrilla, empleado municipal adscripto al área de Control Interno del Heca -cuando la misma estaba a cargo de Alegre-, en diferentes ocasiones durante agosto de 2024, “haber sustraído una cantidad indeterminada de insumos hospitalarios, guardados en cajas o en mochilas que se hacían pasar desde la oficina del teléfono del nosocomio, conocida como el Cero, a vehículos que ingresaban por la rampa, habiendo sido identificados vehículos de una cochería que tiene contratos con la Municipalidad de Rosario y que ingresaba asiduamente al hospital, que hasta el momento de los allanamientos contaba con autorización para ingreso a zona de Morgue del hospital, en cuyo trayecto pasaba por la ventana de la oficina telefónica”, indica la imputación. “Habiendo sido esto declarado por testigos a las autoridades de la Dirección del Hospital y captado el imputado por registros fílmicos del hospital, pudiendo observarse incluso cómo sale del hospital y sube a un vehículo de la cochería para ingresar al hospital”.
En el caso de Alegre, coordinador de Control Interno del Heca, se lo acusó de “haber ayudado al menos a uno de sus subordinados directos de ese momento, Torrilla, a eludir las investigaciones en su contra, no denunciando penal ni administrativamente la perpetración de hechos de hurto que este último ejecutaba en el Hospital, a sabiendas de todo ello y haciéndolo el condenado con ánimo de lucro, hecho constatado”, cuanto menos entre agosto y octubre de 2024. Para la Justicia, “incumplió con los deberes a su cargo atinentes a que se asegure la debida custodia a insumos hospitalarios y medicamentos del Hospital”.
Febre, empleado de planta permanente, que cumplía funciones en Control Interno y antes coordinó Economato -y tenía a cargo el ingreso y egreso de familiares y allegados en el Hospital-, se le atribuyó “haber sustraído del mismo diferentes elementos”.
Mientras que a Lazarte, empleado de planta permanente del sector de Operarios de Patio -a cargo del retiro de residuos-, se le endilgó “haber sustraído de dicho Hospital diferentes elementos”.
