Javier Milei arrancó su discurso en la Asamblea Legislativa con toda la artillería pesada: un cóctel explosivo de autoconfirmaciones, ataques a la casta y frases que dejaron a más de uno con la mandíbula en el piso.
Pasadas las 21 horas, el Presidente encendió la motosierra y se despachó con una radiografía del país que, según él, estaba hecho trizas hasta que llegó su gobierno a cambiar la «receta».
«Venimos a romper la calesita, quitarle la manija al sortijero y trazar un horizonte de progreso», lanzó, en lo que pareció un cruce filosófico entre Adam Smith y el calesitero del barrio. Milei aseguró que su gestión está logrando lo imposible y que, en tiempo récord, revirtió décadas de fracasos económicos.
Inflación, ajuste y llanto keynesiano
El Presidente sacó pecho y aseguró que su plan económico es «el más exitoso de la historia». Dijo que la inflación sigue bajando, que el país logró superávit después de 123 años y que la actividad económica creció un 4,8 por ciento. Y no se quedó ahí: arremetió contra los economistas que lo criticaban.
«Desde abril la economía no para de crecer y ustedes, keynesianos, no pueden parar de llorar», lanzó, dejando en claro que si hay algo que no está en crisis es su verborragia.
«El ajuste cayó sobre la casta» (pero nadie sabe bien cómo)
Milei aseguró que la pobreza se desplomó del 56 al 33 por ciento en solo un año y que «10 millones de personas salieron de la línea de la pobreza». ¿Cómo lo lograron? Según él, con «la baja de la inflación, el aumento de los salarios y las jubilaciones, y la mejora de la Asignación Universal por Hijo».
Por supuesto, el ajuste «cayó sobre la casta y nunca sobre los más vulnerables». Algo que, según el Presidente, convirtió a Argentina en «el abanderado» del mundo financiero.
Obra pública, piquetes y periodistas «mentirosos»
Milei también aprovechó para darle el golpe final a sus enemigos de siempre. Se jactó de haber eliminado la obra pública, porque «era uno de los grandes curros de la política». Y disparó contra la prensa: «Fuimos los únicos que eliminamos la pauta porque no necesitamos sobornar a los medios, no necesitamos periodistas mentirosos pagados por el erario público».
Además, celebró la «erradicación» de los piquetes. «Logramos bajar los piquetes de más de 8.200 a cero. En 2023 había más de 30 por día hábil y ahora hace más de diez meses que no hay uno solo», dijo con tono de hazaña bélica.
«Gracias, Bullrich, por hacerle la vida imposible a los delincuentes»
En materia de seguridad, el Presidente se mostró exultante y le tiró flores a la borracha Patricia Bullrich. Dijo que bajo su gestión, Argentina tuvo «el índice de homicidios más bajo de los últimos 25 años» y que «hoy tenemos el menor índice de homicidios de Sudamérica».
«Gracias, ministra Bullrich, por devolvernos el orden, la seguridad y la paz a los argentinos de bien, para que sea un infierno para los delincuentes», lanzó, en un tono más digno de película de acción que de un informe presidencial.
«Estamos cumpliendo el 95 por ciento de nuestras promesas»
Antes de cerrar, Milei insistió en que está cumpliendo más promesas de las que hizo en campaña. «Si la resignación argentina es producto de las promesas incumplidas, su redención dependerá de que cumplamos con nuestra palabra y lo vamos a hacer a rajatabla», dijo.
«Prefiero achicar el Estado y que haya menos pobres en Argentina», repitió, confirmando que su «motosierra» sigue encendida y lista para más ajustes.
Para coronar su noche, Milei hizo un repaso de su equipo y, fiel a su estilo, se tomó un momento para agradecer a sus ministros. «En la vida hay que ser agradecido y no mezquino», dijo el estafador. El chiste se cuenta solo.
