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El vicepresidente de la UIA cuestionó al Gobierno de Milei: “Estamos manejados por Rivadavia II”

El dirigente industrial trazó un duro diagnóstico sobre la situación del sector manufacturero, criticó las políticas económicas de la gestión nacional y advirtió por el cierre de empresas y la pérdida de capacidades productivas.

En medio de los festejos por el Día de la Industria, Guillermo Moretti, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), trazó un duro diagnóstico sobre el presente del sector manufacturero y cuestionó con severidad las políticas implementadas por el Gobierno de Javier Milei.

El dirigente industrial aseguró que las fábricas argentinas atraviesan una etapa especialmente compleja y sostuvo que la actual administración nacional no comprende las particularidades de la actividad productiva.

Durante una entrevista con El Destape, Moretti apuntó tanto contra el Presidente como contra el ministro de Economía, Luis Caputo, aunque centró buena parte de sus críticas en el titular del Palacio de Hacienda.

“Esta gente no conoce el país y no conoce lo que es la industria, no tiene idea. Estamos manejados por Rivadavia II. Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”, afirmó.

El vicepresidente de la UIA incluso cuestionó la evolución patrimonial del ministro y, sin mencionarlo nuevamente por su nombre, sostuvo: “Sí debe saber mucho de finanzas porque sus finanzas personales aumentaron en un año un 37% en dólares. Y a la Argentina en ese año la endeudó. ¿Por qué no usará lo mismo que usa para él para nuestro país?”.

Moretti alertó por el futuro de la industria manufacturera

El referente de la UIA, que además integra la Federación Industrial de Santa Fe y desarrolla su actividad en los sectores de plásticos y químicos, afirmó que el problema no se limita a determinadas ramas industriales.

Según explicó, la situación afecta al conjunto de la industria manufacturera. “Está pasando por un momento muy difícil”, sostuvo, y cuestionó que las medidas oficiales no estén orientadas a fortalecer la producción.

“No hay políticas dedicadas a la industria, sino que se hacen políticas de desindustrialización”, afirmó.

Moretti también enumeró distintos componentes que, a su entender, resultan necesarios para sostener un entramado industrial a largo plazo.

“No puede haber industria si no tenés escuelas técnicas, universidades, Conicet, INTI, mercado interno… Cuando uno ve el futuro de la industria, la situación es muy precaria», consideró.

Para el dirigente, la discusión no pasa únicamente por la coyuntura de las empresas, sino por las condiciones necesarias para formar trabajadores, desarrollar tecnología, generar conocimiento y sostener una demanda interna capaz de acompañar la producción.

Minería, energía y petróleo, los sectores que sí crecen

Moretti diferenció el panorama de la industria manufacturera de otros sectores que, según señaló, sí están recibiendo un fuerte impulso durante la gestión de Milei.

“Hay sectores en los que este Gobierno está apostando muy fuerte: el tema de la minería, energía y el petróleo. Esos sectores son los que en los distintos gráficos van levantando, pero la industria manufacturera en su conjunto está en una situación muy difícil”, reiteró.

De esta manera, marcó una diferencia entre las actividades vinculadas con los recursos naturales y el conjunto de las empresas manufactureras.

Desde su perspectiva, el crecimiento de determinadas áreas de la economía no alcanza para compensar el deterioro que atraviesan numerosos establecimientos industriales.

Cierres de empresas y una recuperación que no será inmediata

El dirigente también puso el foco sobre las consecuencias que ya se observan dentro del entramado productivo.

Por su actividad en el sector de plásticos y químicos, Moretti aseguró que conoce de cerca el cierre de empresas y sostuvo que el proceso está lejos de ser reversible en el corto plazo.

“Está pasando, lo vamos viendo constantemente, el cierre de empresas. Y no se recupera en el corto plazo todo lo que se cierra”, lamentó.

A continuación, remarcó una de las principales preocupaciones del sector: “La recuperación no es automática”.

La advertencia apunta a que una empresa que deja de producir o directamente cierra sus puertas no puede ser reemplazada de manera inmediata. La pérdida de maquinaria, trabajadores, proveedores y mercados puede tener efectos que permanecen aun cuando las condiciones económicas comiencen a mejorar.

La UIA busca discutir con los trabajadores cómo salir de la crisis

Frente a este escenario, Moretti contó que la Unión Industrial Argentina comenzó a generar conversaciones con representantes del movimiento obrero para analizar posibles respuestas a la situación.

“El tema es muy difícil, hay que ir buscando ejemplos para mostrar lo que queremos decir”, explicó.

En ese marco, también defendió la importancia del Estado y cuestionó la dificultad que existe actualmente para transmitir esa idea, especialmente entre los sectores más jóvenes.

“El Estado no sirve para nada si le preguntás a cualquier chico joven y es muy complicado explicarles para que interpreten la importancia de tener un Estado”, subrayó.

Para Moretti, el debate económico no puede reducirse exclusivamente a la discusión sobre el déficit fiscal, sino que debe incorporar cuestiones relacionadas con la producción, el empleo, la educación y el desarrollo tecnológico.

Una mesa de diálogo con la CGT en Rosario

En ese contexto, Moretti destacó una iniciativa que tuvo lugar en Rosario aproximadamente diez días antes de sus declaraciones.

Según explicó, allí se realizó una mesa de diálogo en la que participaron representantes de la CGT, distintos gremios y trabajadores, con el objetivo de discutir el escenario industrial y explicar la importancia que tiene el valor agregado de la producción.

“Nosotros hace diez días hicimos acá en Rosario una mesa de diálogo con la CGT, los gremios y los trabajadores para dialogar y mostrar cuál es la respuesta de la industria y por qué es importante su valor agregado”, señaló.

La intención, según el dirigente, es ampliar la discusión más allá de las posiciones tradicionales de empresarios y sindicatos y construir una mirada común frente a los cambios que atraviesa la economía argentina.

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