D’Ricco venía sumando locales, ampliando su presencia regional y hasta buscaba personal a comienzos de año. Ahora, se presentó en concurso preventivo. Cheques rechazados y deuda bancaria. El Banco Nación el principal acreedor financiero
Las cadenas de electrodomésticos están sufriendo la caída del consumo y fuerte morosidad.
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Una de las cadenas comerciales rosarinas que más creció durante los últimos años atraviesa ahora un escenario completamente diferente. Acción Mercantil S.A., la sociedad que opera comercialmente bajo la marca D’Ricco, ingresó en concurso preventivo de acreedores, en medio de un fuerte deterioro financiero que incluye cientos de cheques rechazados y una exposición bancaria cercana a los $10.000 millones.
La apertura del concurso fue dispuesta por el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 2ª Nominación de Rosario mediante la Resolución Nº 281 del 6 de agosto de 2026.
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El proceso involucra a Acción Mercantil S.A., empresa vinculada comercialmente con D’Ricco. La noticia marca un giro fuerte para una compañía que durante los últimos años había recorrido el camino inverso: crecimiento, apertura de puntos de venta y expansión territorial desde Rosario hacia distintas localidades de Santa Fe y otras provincias.
La marca construyó una red con presencia en Rosario y localidades como Funes, Pérez, Villa Gobernador Gálvez, Zavalla, Casilda y Esperanza, además de desembarcar en otras plazas como San Francisco y Paraná.
Incluso a comienzos de 2026 D’Ricco continuaba publicando búsquedas laborales, una señal que contrastaba con el deterioro financiero que terminaría haciéndose visible apenas unos meses después.
351 cheques rechazados por casi $6.000 millones
El concurso aparece precedido por números que permiten dimensionar la magnitud de la crisis. De acuerdo con información elaborada a partir de registros del Banco Central, Acción Mercantil acumuló 351 cheques rechazados por falta de fondos entre el 3 de junio y el 11 de agosto de 2026.
El monto involucrado alcanza aproximadamente los $5.990 millones. La cifra resulta todavía más significativa por la velocidad con la que se produjo el deterioro: los rechazos se concentraron en poco más de dos meses.
Entre las operaciones aparecen cheques individuales por montos elevados. Uno de ellos, por $100 millones, fue rechazado por falta de fondos el 6 de agosto, precisamente el mismo día en que la Justicia dispuso la apertura del concurso preventivo.
El dato muestra que el problema no fue solamente el volumen acumulado, sino también la rapidez con la que la situación financiera de la compañía se tensionó.
Una deuda bancaria de $9.700 millones
La exposición con el sistema financiero agrega otra dimensión. Según la información correspondiente a junio de 2026, Acción Mercantil acumulaba aproximadamente $9.700 millones de deuda bancaria distribuida entre nueve entidades financieras.
El principal acreedor financiero era el Banco Nación, con alrededor de $4.400 millones, prácticamente la mitad de toda la exposición bancaria.
Le seguían el Nuevo Banco de Santa Fe, con unos $1.300 millones; Galicia, con $1.200 millones; BBVA, con $803 millones; y Credicoop, con aproximadamente $635 millones. También figuraban Banco Macro, Banco Municipal de Rosario, Santander y Nuevo Banco de Entre Ríos.
Hay, sin embargo, un dato que vuelve particularmente interesante la secuencia: en junio la empresa todavía figuraba en Situación 1 —Normal— dentro del sistema financiero.
Es decir, el deterioro que desembocó en el concurso se aceleró con enorme intensidad durante las semanas posteriores. La combinación entre casi $9.700 millones de deuda bancaria y $5.990 millones en cheques rechazados ofrece una fotografía de la tensión financiera que enfrentó la compañía durante el invierno.
Una cadena que había crecido fuerte
El caso adquiere relevancia regional porque D’Ricco no es una empresa desconocida ni una operación comercial pequeña.
Acción Mercantil fue constituida en septiembre de 2003 y desarrolló como actividad principal la venta minorista de electrodomésticos, artículos para el hogar y equipos de audio y video.
Desde Rosario, la marca fue ampliando progresivamente su radio comercial hasta transformarse en un jugador reconocible del retail regional.
Ese crecimiento acompañó durante años un modelo muy extendido dentro del negocio de electrodomésticos: locales físicos, fuerte utilización del financiamiento y venta de bienes durables cuyo comportamiento está estrechamente vinculado con el poder adquisitivo y la disponibilidad de crédito de las familias.
Por eso, el concurso de D’Ricco también puede ser leído como una señal sobre las dificultades que atraviesa un segmento particularmente sensible del consumo.
Electrodomésticos, tecnología y equipamiento para el hogar se encuentran entre las compras que más fácilmente pueden postergarse cuando las familias enfrentan restricciones presupuestarias o cuando las condiciones de financiamiento se endurecen.
Quiénes conducen Acción Mercantil
Los últimos antecedentes societarios disponibles muestran que en octubre de 2024 se publicó una designación de autoridades de Acción Mercantil. Allí aparece Juan Carlos D’Ricco como presidente, Juan Carlos Alberto D’Ricco como vicepresidente y María Elena Figueroa como directora suplente.
La apertura del concurso no significa la quiebra ni necesariamente el cierre de D’Ricco. Se trata de un procedimiento judicial mediante el cual una empresa que enfrenta dificultades para cumplir normalmente con sus obligaciones intenta reorganizar sus pasivos y alcanzar un acuerdo con sus acreedores.
La administración continúa en manos de la compañía, aunque sometida al régimen de control previsto por la legislación concursal y con intervención de una sindicatura.
La jueza a cargo del proceso es Mónica Klebcar y fue designada como síndica Carolina Belén Basteri.
El cronograma judicial ya está definido. Los acreedores tendrán plazo hasta el 16 de octubre de 2026 para solicitar la verificación de sus créditos.
Posteriormente, el 1º de diciembre deberá presentarse el informe individual sobre los créditos reclamados y el 19 de febrero de 2027 está prevista la presentación del informe general.
La audiencia informativa fue fijada para el 25 de junio de 2027 a las 10.30, mientras que el período de exclusividad vencerá el 2 de julio de 2027.
Ese último plazo será clave porque marca el horizonte que tendrá Acción Mercantil para intentar alcanzar las mayorías necesarias y acordar una propuesta con sus acreedores.
El impacto sobre proveedores, bancos y trabajadores
La magnitud de los pasivos convierte al concurso en una noticia que excede a los accionistas de la compañía.
En el proceso aparecerán los bancos que financiaron a Acción Mercantil, pero también proveedores de electrodomésticos, tecnología, muebles y otros productos comercializados por la cadena.
La evolución del expediente será seguida además con atención por el sector mercantil debido al impacto que cualquier reestructuración pueda tener sobre el empleo.
Por ahora, concurso no significa cierre y tampoco existe una declaración de quiebra. El interrogante pasa por saber qué dimensión tiene finalmente el pasivo total cuando se complete la verificación de créditos y cuál será la propuesta que Acción Mercantil presentará para reestructurarlo.
La historia contiene una contradicción que probablemente explique por qué el concurso de D’Ricco tiene una relevancia que va más allá de un expediente judicial.
La empresa pasó en relativamente poco tiempo de una etapa caracterizada por expansión comercial, presencia regional y búsquedas de personal a enfrentar una fuerte tensión financiera y recurrir al concurso preventivo.
