El pluriempleo crece y refleja la crisis
Más de 1,6 millones de argentinos tienen más de un trabajo. El fenómeno se consolida como estrategia para sostener ingresos en un contexto económico adverso.
El pluriempleo se consolida como una de las expresiones más claras del deterioro del mercado laboral en Argentina. Según un informe basado en datos del cuarto trimestre de 2025, 1,6 millones de personas tienen más de un trabajo, lo que equivale al 12,2% del total de ocupados, uno de los niveles más altos registrados en la serie estadística.
Lejos de ser un fenómeno marginal, la multiplicación de empleos aparece cada vez más como una estrategia extendida para compensar la pérdida de poder adquisitivo. El estudio corre por cuenta de la Fundación Encuentro, y muestra que no existe un único perfil de trabajador pluriempleado, sino una diversidad de situaciones atravesadas por la necesidad de completar ingresos.
Uno de los datos más significativos es que las mujeres concentran la mayoría del pluriempleo, con el 56,6% del total. A su vez, se trata de una realidad que impacta principalmente en edades centrales: casi nueve de cada diez personas con más de un trabajo tienen entre 30 y 65 años, es decir, se encuentran en plena etapa productiva.
En cuanto a la cantidad de ocupaciones, la gran mayoría (83%) tiene dos empleos, mientras que un 10,5% llega a tener tres. Esto da cuenta de la intensidad del fenómeno y del esfuerzo que implica sostener múltiples jornadas laborales.
El informe también revela una distribución desigual según ingresos. Si bien el pluriempleo está presente en todos los estratos, tiene mayor peso en sectores medios y bajos: el 23% se ubica en el segundo decil de ingresos, aunque también aparece en los niveles más altos, donde alcanza al 19,4%. Esto sugiere que no solo responde a la precariedad, sino también a estrategias de acumulación en algunos segmentos.
Otro aspecto clave es el rol que cumplen estos trabajadores en sus hogares. Más de seis de cada diez son jefes o jefas de hogar, lo que refuerza la idea de que el pluriempleo no es una elección sino una necesidad para garantizar la subsistencia familiar.
Desde el punto de vista geográfico, el fenómeno se concentra principalmente en el Gran Buenos Aires, donde se registra más de la mitad de los casos. En términos sectoriales, el servicio doméstico encabeza la lista de ocupaciones más frecuentes entre quienes tienen más de un empleo, seguido por tareas administrativas, contables y profesionales.
Las condiciones laborales también evidencian señales de precariedad: uno de cada tres pluriempleados no cuenta con aportes jubilatorios, lo que plantea interrogantes sobre su protección social a largo plazo.
En conjunto, los datos describen un escenario donde el trabajo ya no alcanza como garantía de ingresos suficientes. El crecimiento del pluriempleo expone, así, una transformación profunda del mercado laboral argentino, en la que cada vez más personas deben repartir su tiempo entre múltiples ocupaciones para sostener su nivel de vida.
