Fue después de la presión de Juntos, que se negó a aceptar su último protocolo. Deberán estar vacunados y habrá un test rápido antes de ingresar al recinto.
Cristina Kirchner decidió que el Senado retorne a las sesiones presenciales, con la exigencia de estar vacunados con la dos dosis y hacerse un test rápido antes de ingresar al recinto. La primera reunión cara a cara será la semana próxima.
La decisión la tomó después de un diálogo con el jefe de la bancada oficialista José Mayans, quien se mantuvo en contacto con sus pares de juntos por el cambio, Luis Naidenoff y Humberto Schiavonni, que venían reclamando volver a la normalidad.
Mayans había anunciado en las reuniones de comisiones del martes y miércoles de esta semana que la modalidad remota continuaría hasta el 1 de noviembre, tal como indica el último decreto interno firmado por Cristina, que aún debía ratificarse en el recinto.
