Tras quedar afuera de una sesión clave, Anabel Fernández Sagasti presentó un proyecto que habilita la participación virtual solo para legisladoras con contraindicación médica de viaje, con el fin de evitar que las provincias pierdan representación en debates sensibles.
La propuesta nació después de que a la mendocina le impidieran intervenir de manera remota durante la discusión sobre la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pese a que su profesional tratante había certificado un cuadro de alto riesgo en la semana 32 de gestación, situación que le impedía trasladarse a Buenos Aires.
El texto plantea un criterio acotado basado en constancias médicas que acrediten la imposibilidad de viajar, evitando que la excepción se convierta en una vía abierta para solicitudes sin sustento clínico. La legisladora recordó que durante la pandemia la Cámara alta funcionó de manera virtual con aval judicial, por lo que considera que existen antecedentes suficientes para implementar un mecanismo que preserve la voz de cada distrito en circunstancias extraordinarias.
En ese sentido, recordó que el Senado sesionaba de forma virtual durante la pandemia, “con el aval de la Corte Suprema. También remarcó que la iniciativa busca impedir que cualquier provincia quede sin representación por motivos vinculados a la salud de una senadora, independientemente de su pertenencia partidaria, y que la distancia no debe convertirse en un obstáculo para decisiones institucionales de alto impacto.
