La Vicepresidenta afirmó que «le sirvo de acusada, no de víctima a ese partido judicial», en referencia a la investigación por el intento de magnicidio.
La vicepresidenta Cristina Kirchner manifestó que «la justicia no va a investigar nada el atentado» que sufrió el 1° de septiembre pasado. Asimismo, aseguró que para el «partido judicial» le sirve «de acusada, no de víctima». También dejó una reflexión sobre lo primero que pensó cuando vio la imagen del arma con con el que le gatillaron en la cabeza en la puerta de su departamento.
«(Tenemos) una justicia que, ya estoy resignada, que no va a investigar, porque le sirvo de acusada, no de víctima a ese partido judicial», declaró la ex mandataria, en el marco de su primera aparición en un acto masivo, organizado por la Unión Obrera Metalúrgica.
En ese marco, apuntó contra Juntos por el Cambio y aludió, sin nombrarlo, al diputado nacional y ex secretario de Seguridad Gerardo Milman, al que se le atribuye haber manifestado estar al tanto del intento de magnicidio dos días antes.
«Esa fuerza política que dice que va a darle seguridad a los argentinos, descubrimos que durante su gestión en seguridad pusieron a conducir la escuela de inteligencia y la dirección nacional de política criminal, de inteligencia para la política criminal pusieron a una Miss Argentina», lanzó, en referencia a Carolina Gómez Mónaco, contratada por Milman, que estuvo presente cuando habría manifestado estar al tanto del atentado. «Cuando la vi pensé que era como las películas de James Bond, que era la más linda», ironizó la ex mandataria.
La vicepresidenta reapareció en público por primera vez desde el intento de asesinato que sufrió el pasado 1º de septiembre. En ese sentido, definió a esta presencia en el acto de la UOM como su «primera salida» y reconoció que tras «dos meses y tres días de eso que todos vieron por televisión». En ese marco, reconoció: «Yo no me di cuenta del arma que empuñaron y pretendían en los hechos volarme la cabeza».
Fue allí, que la ex mandataria apuntó contra el grupo ultraderechista Revolución Federal, acusados de instigar el intento de magnicidio y realizar varios escraches a dirigentes políticos, y señaló que esta organización recibió fondos de la firma ‘Caputo Hermanos SA’, propiedad de Luis «Toto» Caputo, del ex ministro de Finanzas y presidente del Banco Central del ex presidente Mauricio Macri.
En ese marco, Fernández de Kirchner reconoció que la primera conclusión que sacó del intento de asesinato que sufrió es que «los supuestos indignados estaban pagados por empresarios identificados con el gobierno que endeudó Argentina».
