El presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario prestará declaración indagatoria este jueves en la causa que investiga los aportes de empresarios a funcionarios del gobierno kirchnerista. Mediante un texto, «ratificará su no vinculación con licitaciones, obras o contratos con el Estado, durante ese período”
Tal como fue adelantado el 28 de septiembre último, este jueves Alberto Padoan, presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, deberá presentarse ante el juez Claudio Bonadio, en los Tribunales de Comodoro Py en el marco de la causa denominada “Cuadernos de las coimas”. En el expediente se investigan los aportes de empresarios a funcionarios del gobierno kirchnerista. La presentación se efectuará un día después de que compareciera el titular de Iecsa y Pampa Energía, Marcelo Mindlin.
Según confirmaron desde su entorno, Padoan ratificará por escrito lo que ya dijo públicamente en El Tres.
Fuentes empresariales dijeron que sin hacer declaraciones «va a presentar un escrito en el que ratificará que no tuvo ni licitaciones, ni obras, ni contratos con el Estado en ese período, por lo cual se prevé que su presentación sea aún más tranquila que la de Mindlin (por tomar alguna referencia)”.
“No va a pasar nada”, minimizaron en el entorno de Padoan, socio accionario de Vicentín. La sede porteña de esa empresa es uno de los destinos donde Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta, llevaba al mismo Baratta para retirar, presuntamente, bolsos con dinero.
En uno de los cuadernos de Centeno se menciona un retiro de “un millón de dólares en una caja de cartón” de “Luis S. (Sáenz) Peña 1074” que luego fue llevado al ex ministro de Planificación Julio De Vido.
La dirección Luis Sáenz Peña 1074 escrita en el cuaderno 8, según las fotocopias conocidas, se condice con la ubicación de una sede de la firma Vicentín en Buenos Aires.
En una página de ese cuaderno 8 marca Gloria se puede leer el siguiente texto: «16/6/15 – 12.30 Lo llevé a Nelson a Pte. Luis S. Peña 1074. Retiró un millón de dólares en una caja de cartón. Luego recibí la orden por teléfono de que se la tenía que dar (la caja) a Hernán «El pelado», secretario de José M. Olazagasti; y se lo alcanzamos en el sótano del Ministerio, que luego éste se lo pasaría al ministro De Vido en mano».
