No hubo caso: al final demolerán el histórico bar frente a la plaza del Che y construirán una torre
El bar Jekyll and Hyde, en Mitre y la cortada Fabricio Simeoni (frente a la plaza de la Cooperación), irá a la picota. El local será demolido en breve y se levantará un edificio de altura
El lugar supo albergar a muchos poetas y artistas de la cultura local
Finalmente el histórico inmueble del bar Jekyll and Hyde, en Mitre y la cortada Fabricio Simeoni (frente a la plaza de la Cooperación), irá a la picota. El local será demolido en breve y se levantará un edificio de altura. Uno más. Atrás quedaron los pedidos para que la propiedad pueda conservarse dado su valor histórico. Y también el anhelo de los asistentes a ese concurrido espacio nocturno y cultural, ubicado en una cortada emblemática. En tanto, esta es la última construcción del centro que no presenta ochavas. Ahora ya nada quedará.
En las últimas horas se supo que la Secretaría de Planeamiento del municipio avaló la solicitud de demolición presentada por los dueños del inmueble. La posibilidad de que eso ocurriera había alertado hasta el propio intendente Pablo Javkin, quien le pidió a esa repartición que tomara el caso y se intentara hacer algo para evitar que la propiedad vaya a la picota. Pero no se pudo.
Desde la Secretaría de Planeamiento explicaron que legalmente no se le puede denegar el pedido a un inmueble que no está incluido en el catalogo de preservación y valor patrimonial. Es por eso que en el lugar finalmente se construirá un edificio de 8 pisos.
Un dato particular es que esta esquina es la última construcción del centro que no presenta ochavas. ¿Qué es una ochava? En otras geografías se lo llama chaflán: un recurso urbanístico que consiste en unir con una línea oblicua los lados que delimitan las manzanas, un corte de sus ángulos rectos, en los diseños de damero, con el objetivo de mejorar la circulación y la visibilidad mutua desde las calles que se cruzan. Las edificaciones ceden parte de su terreno para permitir la liberación de obstáculos visuales en esa diagonal. La unión edilicia en ángulo recto, así, desaparece.
Bernardino Rivadavia, cuando fue ministro del gobernador bonaerense Martín Rodríguez, se inspiró en las modas europeas para decretar, el 14 de diciembre de 1821, que las construcciones porteñas debían ceder un triángulo de su terreno para mejorar la visibilidad en los cruces de calles.
El fin de las ochavas era evitar accidentes y permitir una buena visibilidad en los cruces de calles, pero lo que le preocupaba a Rivadavia eran “los atracos frecuentes en las esquinas sin ochavas, en las que el asaltante aparece de sorpresa”. Esa modificación, con el correr del tiempo, se impuso en todo el país.
En Rosario se conservan algunas esquinas sin ochava. La única en el área central es la que ahora se va a demoler en Mitre y Pasaje Simeoni.
Pablo Mercado, arquitecto y miembro del grupo “Basta de Demoliciones”, había recordado en una nota publicada por El Ciudadano que la normativa sobre las ochavas sufrió varias modificaciones en Rosario. En 1860, la exigencia de despliegue era menor. “De dos metros, como tiene el Teatro El Círculo”, puso como ejemplo. Hoy, la reglamentación ordena entre 4 y 4,5 metros para ángulos de 45 grados, dependiendo de si el cruce es entre calles principales o una principal y otra complementaria.
“El edificio de la calle Mitre y el Pasaje Simeoni se construyó antes de la entrada en vigencia de la normativa de ochavas, no hubo infracción. Con las exigencias actuales, perdería medio salón, media habitación, y seguía en pie por su valor patrimonial”, repasa Mercado.
Esta esquina céntrica que ahora perderá sus ángulos rectos edilicios para cederlos a la ochava evidencia un déficit de políticas públicas, según Mercado: “Muestra la ausencia de un programa patrimonial. En 2007, hubo un inventario con algunas obras protegidas, pero no hay avances, no se genera nueva información, nuevo interés”, se quejó.
Un poco de historia
Vale recordar que esta propiedad que irá a la picota fue una de los tantas que rodeaba el viejo Mercado Norte, que durante unos cien años funcionó en el lugar donde se encuentra actualmente la plaza de la Cooperación (conocida como del Che).
En la década del 80, con el regreso de la democracia, el local se transformó en un lugar de culto. Fue el punto de encuentro donde artistas, músicos escritores y estudiantes universitarios compartían trasnoches. Tuvo varios nombres: en la primavera alfonsinista se llamó Don Nicanor, el último fue Jekyll and Hyde y cerró en julio del año pasado.
De pasaje Zabala a Pasaje Simeoni: ¿quiénes eran?
Por su parte, la cortada donde se ubica el inmueble conecta las calles Sarmiento y Mitre y cambió de nombre en diciembre de 2013. La iniciativa fue en homenaje al periodista, filósofo y artista de la ciudad que falleció el 14 de octubre de ese mismo año, Fabricio Simeoni.
El poeta Fabricio Simeoni
Antes se llamaba Pasaje Zabala. Bruno Mauricio de Zabala fue un militar español que ofició como gobernador rioplatense desde 1717 hasta 1734. A él se debe la creación del Curato de Rosario en 1730. Y así consta en la publicación oficial N°2 de la Junta de Historia y Numismática Americana, hoy Academia de Historia, Filial Rosario, bajo el título ”Creación del Curato del Rosario. 1730 – 1731”, edición de 1931. El nombre completo era Curato de la Capilla del Rosario del Pago de los Arroyos.
Piden expropiar
Por su parte, y apenas se conoció en agosto del año pasado el cierre de Jekyll and Hyde y la posibilidad de que el inmueble se destruya, la concejala opositora Fernanda Gigliani opinó que “a la obra privada no se la frena con declaraciones de patrimonio cultural”.
“Si se quieren preservar estos lugares, la única manera sería que el Estado se haga cargo de los inmuebles y defina sus funcionalidades. Es decir, para preservarlos hay que expropiar”, amplió.
Para la concejala, la normativa vigente es básicamente una declaración, por lo que debería existir, considera, una ley provincial para definir qué ocurre con tantos espacios de la ciudad que han sido demolidos o que están próximos a demolerse.
“Los arquitectos y especialistas que analizaron manzana por manzana para poder confeccionar este catálogo valoraron si los inmuebles pertenecían a algún movimiento arquitectónico o si fueron hechos por algún arquitecto reconocido. ¿Con el valor cultural cómo se hace? Con una ordenanza no se puede frenar que esos inmuebles no se derrumben ni se hagan edificios”, desarrolló la edila.
Avanzó en su planteo y consideró que sería bueno que el Estado se dé un debate donde las vecinas y vecinos estén involucrados.
“Quizás sea hora de pensar al patrimonio desde una perspectiva cultural, histórica y simbólica, no sólo arquitectónica y urbanística. Con la participación de vecinos en cada barrio se podría pensar qué sectores tienen que estar protegidos y si coincidimos el Estado tiene que avanzar hacia la expropiación. Hoy existen convenios de patrimonio pero no siempre se destinaron donde más se lo necesita, como pasó con el (hotel) Savoy. Mientras tanto, hay personas que no tienen los recursos para mantener lugares declarados como patrimonio y pueden caer en el estado de ruina porque no hay con qué conservarlo”, señaló.
“Se trata de definiciones políticas de los gobiernos”, sostuvo Gigliani y afirmó: “Lo que muchas veces se siente es que en las gestiones municipales hubo complicidad para destruir algunos lugares, no hay ánimo de conservación”. Si bien hay sectores de la sociedad en línea con esta postura, hay otros que no lo están y que no encuentran amparo para sus reclamos.
“Más allá de la crisis se siguen emitiendo permisos de edificación. Lo que más me preocupa es que no se está pensando para quién se construye. Hay un avance en la construcción de edificios y unidades habitacionales pero por otro lado hay un déficit habitacional alarmante. No todas estas construcciones terminan habitadas por quienes realmente necesitan donde vivir. Por eso necesitamos discutir la sobretasa de los inmuebles ociosos. Como Estado hay que generar herramientas que resuelvan un derecho constitucional que es el derecho a la vivienda. Hoy solo se está construyendo para la especulación inmobiliaria”, concluyó.
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fuente: elciudadanoweb.com
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