Hace algunos meses y antes de la victoria presidencial de Milei, había anunciado un plan de negocios para exportar a Brasil. Hoy, tras el derrumbe del consumo interno, se achica.
La empresa multinacional Whirlpool despidió a 60 trabajadores en la planta de la ciudad bonaerense de Pilar. La demanda interna se desplomó producto de la crisis y la falta de ventas explicaría la decisión de la compañía. Hace algunos meses y antes de la victoria presidencial de Javier Milei, había anunciado un plan de negocios para exportar productos a Brasil.
«Muy baja producción, de casi 800 lavarropas por día con proyección a 1.000 lavarropas por día. De repente por falta de ventas en el mercado nacional e internacional, hoy están produciendo entre 250 y 300 lavarropas por día con una dotación de casi 300 trabajadores que antes se dividían en dos turnos», relató una fuente gremial cercana a los trabajadores de la empresa. Y agregó: «Son terminación de contratos y plan de suspensiones. Entre esos 40 están fuera de convenio».
De exportar a despedir
En junio de 2023, Whirlpool Argentina había anunciado el inicio de la exportación de lavarropas por primera vez en 20 años a Brasil, lo que le iba a permitir ventas por unos US$ 50 millones al año, durante un acto realizado en la planta de Pilar inaugurada en octubre de 2022. El evento había sido encabezado por el entonces presidente Alberto Fernández, y el presidente de Whirlpool Latinoamérica, Juan Carlos Puente, acompañados por el canciller Santiago Cafiero y por el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, entre otros funcionarios y directivos de la empresa.
«Esta planta de elaboración de lavarropas de alta capacidad de carga frontal es un hito clave en la historia de Whirlpool en Argentina. Por volumen e inversión, es una definición estratégica de negocio que apuesta al país. Permitirá integrar a Argentina dentro de la matriz productiva que Whirlpool tiene en la región», había destacado Puente en su discurso.
