
Desde que asumió, Eduardo Serenellini se dedicó a convocar a directivos de entidades empresarias y embajadores.
Un par de datos llamativos. Uno es que el encuentro se realizará en el Salón de la Ciencia de la Casa Rosada, cuando por ser encabezado por el ministro de Economía, lo lógico hubiera sido que tuviera lugar en el Palacio de Hacienda. El segundo, que distintas entidades se comunicaron preguntando por qué no fueron invitadas. Menos mal que la reunión se lleva a cabo en un salón de la Rosada porque Serenellini ya no cuenta en su despacho con el escritorio que personalmente se había hecho enviar.
Estas reuniones que, algunos calificaron de inconducentes, ya generaron complicaciones en el área de medios. Se comenta que estas actitudes disgustaron a Santiago Caputo y que también afectan el normal funcionamiento del área del vocero presidencial, Manuel Adorni.
Santiago Caputo es, dentro del entorno presidencial, una figura clave. Aventuran que la jugada de Serenellini para fortalecerse es contar con el “aval” a sus reuniones del ministro de Economía y de Sturzenneger, dos de los funcionarios también más valorados por el Presidente.
Pero, este miércoles el secretario de Medios tuvo un mal día, no le fue autorizado el nombrar a su segundo, Alejandro Perandones, quien finalmente no ocupará un cargo público.
Mientras tanto, y ajenos a estos conflictos, los funcionarios y colaboradores que nombro Gabriela Cerruti, con buenos sueldos, siguen ocupando sus cargos.
