Estudiantes de la Facultad de Humanidades y Artes denunciaron que el patio central está abandonado desde el año pasado, luego de que se produjera un socavón que derivó en diversas obras para reparar el suelo y cambiar cañerías viejas. Desde la alta casa de estudios indicaron que el lugar está en obras y que están prontos a licitar la culminación de su puesta en valor. Sin embargo, está transformado en un basural.
Según pudo saber , el hecho sucedió una semana antes de que se desarrollara el festejo de los ingresantes a la licenciatura en antropología.
Actualmente, el patio permanece inhabilitado y delimitado por una media sombra que separa a quienes transitan dentro de la facultad del sector central del patio, donde hay escombros, pupitres y bancos abandonados.
Sólo se pueden recorrer pequeñas franjas en los laterales que quedaron como pasos habilitados, desde donde se ve lo que hay dentro del perímetro.
Estudiantes indicaron que «afortunadamente» el socavón se produjo una semana antes del «rito» de los ingresantes a antropología; caso contrario, el desenlace pudo haber sido peor.
En diálogo con este medio, el flamante decano de la Facultad de Humanidades, Alejandro Vila, indicó que el estado del patio central responde a la primera etapa de las obras orientadas a renovar los desagües.
«Se evaluaron los desagües y las cuestiones subterráneas y después se levantó el piso. Un grupo de arquéologos de la facultad estuvo haciendo este tipo de trabajos y, en estos días, se firmó el proyecto para que salga la licitación para terminar el patio. Eso está en marcha», comentó el decano, quien asumió sus funciones al frente de la alta casa de estudios en los últimos días de mayo.
Además, Vila adelantó la etapa final: «Hay un proyecto de restauración del patio que incluye la incorporación de más espacios verdes. Es un plan muy ambicioso».
El Departamento de Arqueología de la facultad realizó un monitoreo en el patio central a la par del inicio las obras, a comienzos de diciembre pasado, para determinar qué materiales había debajo del piso.
Si bien no hubo resultados sorprendentes, sí se encontraron elementos que datan de más de cien años.
Los primeros informes que arrojó este relevamiento dieron cuenta del hallazgo de materiales «que pueden adscribirse a fines del siglo XIX o principios del siglo XX», indicaron desde el departamento de la facultad.
Además, detallaron que «se recuperó material arqueológico entre los sedimentos extraídos. En líneas generales, se trata de elementos de relleno que incluyen tanto escombros como restos de basura, vidrio, azulejos y metal, entre otros».
«Se destaca la presencia de bases de botellas redondas de vidrio color negro, fragmentos de botellas de gres, un borde de losa de plato pequeño y vidrio meteorizado», agregaron desde el Departamento de Arqueología.
Las obras previstas para la etapa final, según se consigna en la web de la Facultad de Humanidades y Artes, están «a cargo de la Secretaría de Infraestructura Universitaria de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y contemplan la extracción y renovación de desagües pluviales, saneamiento de árboles, renovación y restauración integral del patio».
Los estudiantes que se encontraban ayer a la mañana en la facultad de Entre Ríos al 700 resaltaron que se debe volver a poner en funcionamiento el patio «cuanto antes» para recuperar ese sector que siempre fue sinónimo de encuentro entre quienes cursan en sus aulas diariamente.
Mientras tanto, el espacio es una postal de la desidia.
