Portuarios pintados de naranja
La Lista Naranja ganó la seccional Rosario del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA). Ahora “tenemos sindicato propio”, dijeron.

La Lista Naranja ganó la seccional Rosario del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) y desplazó a la conducción encabezada por César Aybar, que llevaba once años al frente del gremio. El triunfo se inscribe en un proceso iniciado tras el conflicto portuario de 2022/2023 y expresa una reconfiguración interna que tiene como eje las demandas laborales acumuladas en ese período. Luego del triunfo, los nuevos dirigentes del SUPA declararon: “Logramos esta noche recuperar nuestro sindicato después de años de que la conducción nos dio la espalda (…) para defender a los trabajadores eventuales, para pelear por los derechos de todos los estibadores y para recuperar nuestro salario digno. Es una conquista para todos los trabajadores del puerto y también de la región para las peleas que se vienen. Logramos superar las maniobras y las amenazas y toda la familia portuaria se puso al frente de esta gran conquista. Desde hoy los trabajadores tenemos un sindicato propio” le dijo a Rosario 12 Marcelo Leiva, flamante secretario general electo, quien en la mañana de hoy va a ir a acordar el traspaso a la sede sindical. El resultado final fue de 176 votos para a Naranja y 170 para la lista de Aybar.
Carla Deiana ex candidata a gobernadora por Santa Fe por el Frente de Izquierda felicitó a “la Lista Naranja que ganó la seccional Rosario del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), opositora a la burocracia sindical de César Aybar, que contiene a muchísmos trabajadores antiburocráticos y combativos. Una lista que expresa el reagrupamiento que nació luego de la gran lucha en Terminal Puerto Rosario (TPR) de 2023 por el salario, contra los despidos y la precarización laboral.Tiene grandes desafíos que la pondrán a prueba ante la gigantesca ofensiva patronal de la mano de Milei” posteó en la red social X.
De acuerdo con lo informado por los nuevos dirigentes, la elección marcó el final del ciclo iniciado en 2012 y habilitó una renovación que recoge la experiencia de la huelga desarrollada en Terminal Puerto Rosario (TPR). Durante su primera declaración pública, la conducción electa sostuvo que la recuperación del sindicato constituye para ellos la posibilidad de priorizar los reclamos de los trabajadores eventuales, los derechos de los estibadores y la discusión salarial. También destacaron que la elección se desarrolló en un contexto que incluyó tensiones previas y objeciones respecto de procedimientos internos de la etapa electoral.
La gestación de la Lista Naranja estuvo vinculada a la huelga iniciada a fines de 2022 y prolongada durante 2023, detonada por el rechazo a una propuesta de ampliación de la jornada laboral de seis a ocho horas, la supresión de un turno de trabajo, la falta de avances en la paritaria y una serie de despidos de activistas. Ese proceso modificó la relación entre la conducción sindical de entonces y la asamblea de base, cuya intervención ganó centralidad a medida que se profundizaba el conflicto. El distanciamiento se hizo visible cuando la dirigencia tradicional impulsó la finalización de las medidas sin lograr consenso y la asamblea optó por mantenerlas.
El conflicto estuvo atravesado por el marco empresario de TPR, controlada por Vicentin y Ultramar, y por la intervención del gobierno provincial encabezado por Omar Perotti. En esa coyuntura, los trabajadores denunciaron una serie de medidas empresariales vinculadas a la organización del trabajo y a la continuidad laboral de distintos sectores de estibadores. La huelga concluyó cuando la asamblea decidió levantarla de manera colectiva, lo que no impidió que continuaran controversias alrededor de despidos posteriores. Uno de esos episodios adquirió notoriedad cuando un trabajador protagonizó una protesta en altura para exigir su reincorporación.
En los meses previos a la elección, la oposición cuestionó la conformación de la Junta Electoral y denunció irregularidades en la etapa de oficialización de listas. Organizaciones sindicales y agrupamientos de base acompañaron movilizaciones en las que se reclamó la transparencia del proceso. Los referentes de la Lista Naranja señalaron que diversos integrantes de la agrupación fueron objeto de intimidaciones, hechos que también fueron mencionados en denuncias públicas.
La votación del 5 de diciembre resultó favorable al espacio opositor, que reunió a gran parte de los delegados y activistas surgidos de la huelga previa. Su plataforma incluyó el reclamo salarial, la revisión de las condiciones de trabajo y la implementación de mecanismos de democracia sindical basados en asambleas con mandato. El resultado electoral significó la primera modificación de la conducción de la seccional Rosario desde hace más de una década.
Las autoridades electas anticiparon que su gestión deberá enfrentar un escenario signado por discusiones nacionales sobre reformas laborales y por decisiones provinciales vinculadas a la operatoria portuaria. En ese sentido, ubicaron como desafíos inmediatos la relación con el Ente Administrador del Puerto de Rosario, donde identifican el origen de medidas que consideran lesivas para el sector. También señalaron que se preparan para intervenir en las paritarias futuras con una propuesta centrada en recomposición salarial y pase a planta.
El nuevo mapa sindical del sector portuario rosarino abre una etapa en la que la dirigencia saliente y la entrante deberán establecer los mecanismos de transición institucional. La relación con las empresas concesionarias, la intervención de los organismos estatales y la dinámica de la actividad portuaria conforman el contexto en el que se desarrollarán las primeras acciones de la flamante conducción. Conforme a sus declaraciones públicas, la Lista Naranja plantea su accionar futuro sobre la base de la representación directa de los trabajadores y de la continuidad de las prácticas asamblearias que marcaron los conflictos recientes.
