Deportes

Di María, nuestro eterno ángel de la guarda

La nueva chance se convirtió en oro y gloria. Junto a sus 25 compañeros, «Fideo» rompió otra pared, y esta vez se coronó Campeón del Mundo con Argentina. Su perseverancia trascendió el tiempo, y la emoción de ello quedará en el recuerdo de cada argentino que disfrutó su fútbol

Minutos después de ganar la Copa América en Brasil, Ángel Di María se comunicó con sus padres por videollamada y dijo lo siguiente: «Se logró, lo logramos. Los amo mucho, gracias por bancarme, por apoyarme siempre, los amo. ¿Viste? Algún día se iba a romper la pared, se rompió la pared. Me la di muchas veces, pero seguí estando acá, seguí estando, nunca aflojé, pa. Como siempre me enseñaron, nunca afloje, siempre estuve ahí y se terminó dando, los amo».

Lo de nunca «aflojé» tuvo su gran reconocimiento hoy, tras ganar la Copa del Mundo Qatar 2022. En aquella final contra Alemania, en el mundial justamente de Brasil 2014, «Fideo» no pudo jugar tras haber sufrido una lesión. Tiempo después se conoció que una carta, enviada por su club en ese entonces (Real Madrid) habría complicado la situación para que el jugador dispute ese partido trascendental.

Ocho años después, la vida dio vueltas y a último momento el director técnico, Lionel Scaloni, confirmó que Ángel Di María tendría otra oportunidad de jugar su final, y sería titular.

La nueva chance se convirtió en oro y gloria. Junto a sus 25 compañeros, «Fideo» rompió otra pared, y esta vez se coronó Campeón del Mundo con Argentina. Su perseverancia trascendió el tiempo, y la emoción de ello quedará en el recuerdo de cada argentino que disfrutó su fútbol

Noticias Relacionadas

Un viernes alentador para Franco Colapinto en Monza, que aspira a más en la clasificación

Editor

Banderazo colosal: el pueblo leproso cumplió con el ritual y le brindó todo su aliento al plantel para el Clásico del domingo

Editor

Jeremías Ledesma y Franco Escobar en la conferencia previa al clásico: «Son partidos únicos que nos encanta vivir»

Editor
Secret Link