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Discrepancia sobre la pobreza en Santa Fe y Rosario

En la ciudad se registra la suba

Gianelloni desconfía de los datos oficiales, porque aumentó 30% el pedido de ayuda. Olivares confía, pero pide reactivación.

Nicolás Gianelloni es el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat Rosario. (Prensa Municipalidad Rosario)

La medición del índice de pobreza que dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que marca una significativa caída en el segundo semestre del año pasado, que contrasta con otros datos públicos, divide aguas en la provincia de Santa Fe.

Para el ministro de Economía, Pablo Olivares, “el dato de Santa Fe ha sido así” y obedece a “la evolución de ambas canastas (básica y total) en función de un proceso de desaceleración inflacionaria”, lo cual “es positivo”. Sin embargo, el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat del municipio de Rosario, Nicolás Gianelloni, consideró que “hace años que nos acostumbramos que en Argentina no haya estadísticas serias”, pero las locales “muestran otra información”.

De acuerdo al documento difundido este martes por el Indec sobre pobreza e indigencia, en el Gran Santa Fe la pobreza medida por Hogares cayó del 31 al 22 por ciento entre 2024 y los últimos seis meses del 2025, según los datos que arroja la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Por persona, habría bajado de 43 al 30 puntos.

En el caso del Gran Rosario, los hogares ubicados por debajo de la línea de la pobreza en cuanto a ingresos alcanzaba el 23,8% en el segundo semestre de 2024, mientras que un año después habría caído al 16,6%. Medida por personas, la estadística oficial indica que cayó del 32,4% al 22,3%. Ese milagro se produjo mientras la desocupación creció, en el mismo período, del 6 al 6,5% en el conurbano rosarino.

Descreído

“En Rosario tenemos nuestro monitoreo de la cuestión social, ya que lo hacemos de manera multidimensional, viendo el acceso a la salud pública, las asistencias alimentarias, el pedido de trabajo, y en todas esas variables nos da unos números muy distintos a los de Indec”, dijo este miércoles Gianelloni desde la feria municipal por Semana Santa.

“Tenemos un crecimiento de más de un 30% del pedido de ayuda social en la ciudad, sumado al crecimiento de las personas en situación de calle”, agregó, y detalló que “cualquiera que camina por la ciudad lo sabe”, sin necesidad de acudir a estadísticas oficiales.

Según el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, “hace años que nos acostumbramos que en Argentina no haya estadísticas serias”. Se inclinó por la metáfora de la aviación para explicarlo: “La Argentina decidió volar en un avión al que se le rompieron los relojes, y de esta manera no sabemos a qué altura volamos, la velocidad, estamos así, manejando sin estadística”, sostuvo el funcionario municipal del gabinete de Pablo Javkin.

“Por eso -continuó Gianelloni- los gobiernos locales, los provinciales hacemos nuestros propias formas de monitoreo y seguimiento, ya que el Indec hace tiempo que perdió el carácter técnico que tendría que tener para hacer una medición consistente”.

Descreído de los datos oficiales del Gobierno nacional, el funcionario sostuvo que “tenemos otros números, otra percepción de la realidad social, entendiendo que la cuestión se está sobrecalentando en la cantidad de gente que deja de tener obra social porque pierde el trabajo”.

Agregó que “esas mismas personas pasan al sistema público de salud, gente que viene a los centros Cuidar a pedir asistencia alimentaria, gente que no puede pagar un club y va a los polideportivos municipales, todas las actividades sociales de municipios están en un incremento de un 30%”. Por eso, completó, “nuestra percepción y nuestra información es otra”.

Convencido, pero insatisfecho

En cambio, el ministro de Economía provincial, Olivares, sí se mostró confiado en las estadísticas nacionales. En rigor, los profesionales que las cuestionan ponen el acento en dos cuestiones: la subponderación del peso de los servicios en el Índice de Precios al Consumidor (IPC, es decir, la inflación) y el cálculo de la variación de ingresos mediante métodos no objetivos.

El Indec mide los salarios en función de los sueldos del sector público (que perdieron en relación a la inflación), el de los privados registrados y, mediante la EPH, de quienes trabajan de modo informal o, como se lo llama popularmente, “en negro”. El único que superó la evolución del IPC es este último, que no puede medirse objetivamente, pero cuyo promedio levante el del total de los salarios.

El ministro dijo en una rueda de prensa en la sede de la Gobernación de Rosario que “el dato de Santa Fe ha sido así, creemos que tiene mucho que ver con la dinámica de la inflación”.

Y explicó: “Sabemos que por la metodología que se utiliza para la evolución de la pobreza se miden dos cosas que se contrastan: los ingresos de los hogares o de las personas, básicamente de los hogares, y por otro lado el costo de la canasta básica total y la canasta básica alimentaria”. La primera establece el límite de la pobreza, la segunda la línea de indigencia.

“Creemos que ha tenido mucho más que ver la evolución de ambas canastas en función de un proceso de desaceleración inflacionaria, y que eso ha permitido que a la hora de contrastar ingresos contra canastas ha significado que un menor porcentaje de hogares se encuentren en la línea de pobreza, lo cual es positivo en términos de la dinámica”, detalló el titular de Economía.

Tras la aclaración, el funcionario señaló que “tenemos que seguir avanzando, porque marcar que ha habido una mejora es un punto importante, pero estamos más cercanos del 30 que del 20 por ciento (el promedio nacional fue 28), por lo cual eso también es un tema que nos lleva a reflexión”.

Acerca del proceso reflexivo, Olivares señaló que “tenemos que seguir persistiendo, pero fundamentalmente en estimular la actividad económica”, atento a que “las posibilidades de bajar pobreza vía control de la inflación, ya quedaron expuestas, pero creemos que las posibilidades de seguir bajando la pobreza con inflación van a estar cada vez más limitadas”.

Entonces, concluyó el ministro, “creo que lo que queda para poder seguir bajando la pobreza por debajo de los registros actuales tiene que ver con mejora de actividad económica”.

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