El ajuste al bolsillo complica las chances electorales de Javier Milei
Encuesta exclusiva para Página/12 de Proyección. La gente furiosa con la economía. El peronismo le ganaría a La Libertad Avanza en las generales, aunque el balotaje está empatado. Hace 6 meses, el Presidente ganaba por 10 puntos.

Por Raúl Kollmann

La economía pega y pega. Seis de cada diez argentinos afirman que la política económica de Milei fue negativa o muy negativa para su hogar. Casi seis de cada diez pidieron prestado dinero, la mayoría con tarjetas o con aplicaciones, a tasas de interés impagables. Nada menos que el 74 por ciento dice que su situación empeoró con el gobierno libertario y el 62 por ciento piensa que las cosas no van a mejorar, o sea que ni siquiera tienen expectativas ni un futuro en el que creer. Como es obvio, semejante cuadro impacta en la política y hoy por hoy el peronismo (en sus distintas variantes) aparece por encima de La Libertad Avanza de cara a las elecciones de 2027. Si hay balotaje, la situación sería de empate, aunque ¡hace 9 meses, Milei se imponía por 10 puntos!
Las conclusiones surgen de la encuesta, exclusiva para Página/12, de la consultora Proyección, que lidera Santiago Giorgetta. En total se entrevistaron 1.548 ciudadanos de todo el país, mediante el sistema telefónico, asistido por computadora, y manteniendo las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. El trabajo se terminó el jueves.
La economía, estúpido
Si funciona en la Argentina la frase popularizada por James Carville, asesor de la campaña de Bill Clinton –“es la economía, estúpido”–, el panorama de la administración libertaria pinta complicado.
“Los indicadores económicos son malos para el gobierno, con índices negativos por encima del 60 por ciento y, en algunos momentos, llegan al 70 por ciento o más -diagnostica Giorgetta-. El dato clarificador es que el 61,6 por ciento dice que Milei afecta su situación familiar o personal. Les pega de cerca”.

¿Por qué las mujeres son más opositoras a Milei que los hombres?
-Por dos razones -contesta Giorgetta-. La primera, porque siguen siendo las que administran el hogar y sienten la cuestión económica todos los días. La segunda, por el estilo del presidente. Interviene de forma violenta y, en particular, frente a distintas mujeres. La percepción es que actúa de forma más violenta con dirigentas o artistas mujeres. Pero, ojo, también Milei está muy mal entre los mayores de 55 años y en CABA y Gran Buenos Aires, especialmente en el conurbano.
Todo indica que en los sectores humildes el voto a Milei es escasísimo, entre otras cosas por la catástrofe de la construcción que destruyó las posibilidades de trabajo o changas. A esto se suma la grave situación de los jubilados y la casi inexistencia del PAMI.
¿El núcleo duro no se mueve?
Se ha instalado que en el núcleo duro mileista no impacta ni el naufragio de la ley de tierras ni el papelón con Brasil ni el lavarse las manos con el endeudamiento ni los aumentos brutales de tarifas.
–Nosotros estimamos el núcleo duro de Milei entre el 25 y el 30 por ciento. Pero no se mantiene inalterable, se viene reduciendo. Hace 6 meses lo ubicábamos más cerca del 30 por ciento o incluso del 35 por ciento. Después hay una segunda franja, que nosotros denominamos núcleo blando, que no necesariamente tiene el mismo nivel de identificación con Milei, pero lo acompaña electoralmente. Ese segmento también se achicó: antes estaba entre el 15 y el 20 por ciento, ahora está más cerca del 10 por ciento. La combinación de estos dos electorados es lo que le permite a Milei mantenerse competitivo. Diría que 30 o 35 por ciento en primera vuelta, 40 por ciento en un escenario de balotaje. En suma, lo que estamos viendo es que Milei pierde parte de su electorado. Si esta dinámica se sostiene, 2027 va a ser un año electoral mucho más complejo para LLA.
Estos datos son los que explican la situación que Proyección establece en el cuadro electoral: hoy por hoy, en una primera vuelta, el peronismo conseguiría el 36,6 por ciento de los votos, frente al 32,5 de LLA. El resto de las fuerzas aparecen lejos y, en cierta manera, parejos: 6 por ciento el PRO, 4,2 Provincias Unidas y 2,7 por ciento Izquierda Unida. En otras encuestas, la izquierda cosecha más, aunque las elecciones presidenciales son siempre difíciles para esa corriente, pese a que tiene una candidata muy atractiva, Myriam Bregman.

Las dudas del balotaje
¿Es correcto decir que, a más de un año, es imprevisible el resultado de un balotaje?
-Sí, hoy es correcto decir que el resultado de un eventual balotaje es impredecible -responde el titular de Proyección-. En la medición del mes de junio, Axel Kicillof se ubicó un punto por encima de Milei; en julio vimos un empate exacto, 39,9 a 39,9; y en la medición actual Milei se ubica un punto y medio por arriba. Siempre eso está en el margen de error de las encuestas. Pero, lo importante es observar cómo cambió esa dinámica. Hace nueve meses, el Gobierno tenía una ventaja cercana a los 10 puntos sobre el peronismo en escenarios de balotaje. Hace seis meses esa diferencia se había reducido a entre 6 y 7 puntos. Y en los últimos tres meses entramos en un escenario de estricta paridad y empate técnico. Lo que sí podemos afirmar es que esa ventaja electoral que hace algunos meses parecía bastante consolidada para el Gobierno, hoy desapareció.
La cuestión de las PASO
Esta semana se conoció la reunión de casi todas las corrientes del peronismo para fijar, entre otras cosas, la defensa de las PASO como una prioridad. Convocados por Germán Martínez y José Mayans, los titulares de los bloques en Diputados y Senadores, se sentaron a la mesa Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Massa, Gerardo Zamora, Ricardo Quintela, Sergio Ziliotto, Gildo Insfrán y Gustavo Melella. Se habló de varios temas, pero la prioridad fueron las PASO.
¿Son tan imprescindibles?
En el peronismo son imprescindibles por dos razones. La primera, porque permite constituir una unidad legitimada por los votos. Que los distintos espacios compitan y surja el candidato o candidata con más respaldo es de máxima importancia. Pero hay una segunda razón que me parece hasta más importante: que se evite una fragmentación del peronismo en la primera vuelta. Una división opositora podría abrirle a Milei una posibilidad, hoy parece casi imposible, de ganar en primera vuelta. Si pensamos en una alianza LLA-PRO, que no es imposible, tendremos un oficialismo acercándose al 40 por ciento. Si el peronismo va dividido, Milei puede sacar los 10 puntos de distancia que son el requisito que marca la Constitución para ganar sin balotaje. De manera que sí, las PASO me parecen cruciales.
El antimileismo crece
Venimos de semanas que son malas para el gobierno. La caída de la ley de tierras, el papelón en Brasil. ¿No impactan esos hechos?
-En general, las caídas de la LLA están asociadas a la cuestión económica. Hechos como los ocurridos últimamente, más bien consolidan posturas, en este caso consolidan la oposición al gobierno. La franja de los que dicen que nunca votarían a Milei creció 4 puntos.
Más allá de los datos concretos, los analistas de campañas de todas las corrientes afirman que son tiempos más que difíciles para las reelecciones. Jaime Durán Barba, quien fuera asesor de Mauricio Macri, usó el término “está de moda el cambio. Estamos en una sociedad horizontal y la gente vota negativamente”.
Lo cierto es que la derecha perdió en Uruguay, el candidato estrella de Donald Trump perdió en Hungría; el progresismo perdió en Chile y Colombia. Hay ejemplos de reelecciones -muy pocos- y en lo que falta del año se juegan tres partidos de máxima trascendencia: las elecciones en Brasil, en Israel y los comicios de medio término en Estados Unidos. Son batallas que, sin ninguna duda, tendrán impacto en la Argentina.
