El límite estipulado era del 32 %. El «waiver» es para que no se caiga el salvataje del organismo multitaleral. Reconocen que es por las propias medidas del Fondo.
Según publicó el periodista Carlos Burgueño en el diario Ámbito Financiero, el trámite se iniciaría en septiembre y utilizará como argumento que los propios pedidos del organismo internacional impidieron el cumplimiento de la meta.
Se trata de la exigencia del FMI de desmantelar de forma rápida el problema de las Lebac y la imposibilidad de financiar corridas bancarias con el dinero aportado. Atribuyen a estos puntos los incumplimientos, dejando de lado la responsabilidad de los incrementos sufridos en los combustibles, las tarifas en los servicios públicos o el transporte.
En ese sentido, el periodista reveló que si bien tanto el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, como presidente del Banco Central, Luis Caputo, confían en sostener el 32%, hombres cercanos al jefe de Gabinete Marcos Peña, hablan de un 34 % de inflación.
Asimismo, dentro del pedido de perdón por no cumplir con la meta inflacionaria se incluiría un perdón por las variables de crecimiento. Los pronósticos determinaban un crecimiento del país del 1%. Sin embargo, se espera una caída económica similar a la de los años 2014 y 2016.
