Un pedido de informes por la subejecución de las partidas presupuestarias de los hospitales y programas de Salud en la provincia de Buenos Aires durante 2017 incomodó a Cambiemos durante la sesión de ayer en Diputados.
Fue la diputada Mariana Larroque quien pidió explicaciones por el saldo positivo en nosocomios y áreas del ministerio de Salud bonaerense. De acuerdo a los datos que proporcionó la diputada de La Cámpora, el hospital Evita (Lanús) terminó con saldo positivo de más de 14 millones de pesos; el hospital de Avellaneda terminó con casi 18 millones en sus cuentas. Lo mismo ocurrió con el hospital Tetamanti de Mar del Plata que terminó el ejercicio 2017 con un saldo de más de 20 millones. En tanto, a otro nosocomio de Mar del Plata, el Allende, le sobraron más de 13 millones de pesos.
En tanto, los dos hospitales más importantes de La Plata también terminaron con saldo positivo: El Hospital de Niños terminó el año con un sobrante de casi 25 millones, y el San Martín con más de 15 millones.
En el caso de algunos programas clave como el Materno Infantil y Nutrición (ProMIN) terminó con una subejecución de casi 268 millones, casi el 40% de su presupuesto.
El Sistema de Atención Médica Organizada (SAMO) terminó 2017 con un saldo positivo de 519 millones. El sistema funciona como un vínculo entre el paciente, el ente cobertor (obra social, prepaga, seguros, ART) y el hospital.
El Plan Provincial de Control del Cáncer también terminó con un saldo positivo. En este caso de casi 18 millones. Mientras tanto, el área de Salud Mental y Adicciones también registra una subejecución de más de 9 millones.
Otra área importante como Coordinación del Sistema Hospitalario también cerró 2017 con casi 32 millones. Por último, Emergencias Sanitarias y Catástrofes registró un monto subejecutado de casi 47 millones.

El proyecto no tuvo avances pero Larroque pudo utilizar sus cinco minutos reglamentarios para exponer los números e incomodar a Cambiemos. La encargada de defender al gobierno fue la diputada radical Alejandra Lorden que no hizo más que reconocer esa subejecución de partidas presupuestarias.
Lorden pidió entender esas cifras en contexto para «dimensionar cómo encontramos la provincia en cuanto a Salud en 2015» y recordó que cuando llegaron al poder, de los 79 hospitales provinciales, había 56 con deterioro de infraestructura y «cuatro en vías de demolición».
«Los números espantan, pero los porcentajes de subejecución son los que se vienen dando año tras año desde el gobierno anterior», dijo la diputada de Saladillo y detalló que en 2013 y 2014 se ejecutó el 96% del presupuesto en Salud; en 2015 hubo una sobre ejecución del 110%; en 2016 se ejecutó el 97% y el año pasado se ejecutó el 96%.
También afirmó que los fondos que no se ejecutaron se suman al año siguiente. «No se pierden», dijo.
Esa frase fue refutada por la diputada Florencia Saintout, jefa del bloque Unidad Ciudadana en la Cámara Baja. «Es falso», dijo y agregó que «cuando no se ejecuta un presupuesto en Salud se pierden vidas» y recordó casos extremos como operaciones a la luz de los celulares en el hospital de Niños de La Plata denunciadas por los médicos y enfermeros.
