El director técnico de la Scaloneta y campeón del Mundo no pudo contener la emoción al ver a la multitud de gente recibiendo al equipo.
Con una copa gigante en la mano, gorros, camisetas y un sinfín de agradecimientos, la Selección se hizo paso entre la gente para desbordar de alegría y felicidad.
De fondo, los jugadores compartían las sonrisas, con algunas bebidas en mano, festejando como equipo.
El pasado domingo, después de que Gonzalo Montiel convirtiera el último penal que consagró a Argentina campeón, la imagen de Scaloni emocionado hasta las lágrimas conmovió al país y al mundo.
Mientras todos festejaban, el DT miró a su equipo con orgullo, luego se sentó unos minutos observando la escena y, tras algunos abrazos, rompió en llanto.


