El umbral de pobreza en Rosario: casi $1,8 millón por familia
La canasta básica total aumentó 7,9% en agosto y llegó a $601.211 por adulto. Para una familia tipo propietaria alcanzó $1,78 millón y para dos jóvenes que alquilan, $1,37 millón por mes
El costo de cubrir las necesidades básicas volvió a pegar un salto en Rosario durante agosto. Según el último informe de la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentó 8% en relación con julio y alcanzó los $221.197 para un adulto equivalente. La Canasta Básica Total (CBT), que incorpora además bienes y servicios no alimentarios, subió 7,9% y llegó a $601.211 por persona adulta.
El incremento de agosto fue particularmente fuerte en los alimentos. Las raíces y tubérculos aumentaron 38,7%, el pan 12% y los cereales y derivados 11,9%. También subieron las verduras y hortalizas, las carnes y los condimentos. En cambio, los azúcares y dulces registraron una baja del 1,1%.
Con el aumento de agosto, la Canasta Básica Alimentaria acumuló una suba del 34,7% en los primeros ocho meses del año y del 43,2% en la comparación interanual. La Canasta Básica Total, en tanto, aumentó 33% desde enero y 39,9% respecto de agosto de 2025.
Pero el promedio por adulto puede ocultar diferencias importantes según la composición de cada hogar y, sobre todo, según si se es propietario o no de la vivienda. La estimación de la Usina para una familia de cuatro integrantes propietaria –dos adultos y dos hijos– ubicó la línea de pobreza en $1.778.233 durante agosto. Para un hogar monoparental compuesto por una mujer y dos hijos, sin vivienda propia, el monto llegó a $1.454.138.
La situación de los hogares jóvenes resulta particularmente significativa. El informe calculó en $1.367.728 la Canasta Básica Total para un hogar integrado por dos varones de 24 y 25 años que no son propietarios. La propia Usina advierte que en hogares pequeños el alquiler tiene un fuerte impacto porque no existen las mismas economías de escala que en una familia más numerosa.
La vivienda, otro límite para independizarse
Los datos de la canasta se conocen en un contexto de fuerte dificultad para acceder a una vivienda. Unos 2,5 millones de argentinos de entre 25 y 35 años –el 37% de esa franja etaria– todavía viven en su hogar de origen. Casi la mitad de ellos, además, reside en viviendas que presentan algún tipo de déficit habitacional, tal como midió el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina.
El problema se expresa también en Santa Fe: el déficit habitacional alcanza al 34% de los hogares. A nivel nacional, alrededor de seis millones de hogares presentan algún tipo de déficit, y unos cuatro millones se concentran en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Santa Fe.
En ese escenario, los números de la Usina permiten dimensionar una de las dificultades concretas que enfrentan quienes intentan formar un hogar. No se trata solamente del precio de los alimentos: para quienes no tienen vivienda propia, el alquiler se incorpora a una estructura de gastos que puede elevar de manera significativa el ingreso necesario para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
El informe de la UNR señala, precisamente, que los montos necesarios para cubrir las necesidades básicas varían de acuerdo con la composición del hogar, la etapa de la vida y el régimen de tenencia de la vivienda. En agosto, todos esos factores volvieron a encontrarse con una misma presión: el aumento del costo de vivir.
