El edificio del Congreso, y en especial el despacho de Cristina Kirchner, titular del Senado, quedaron arruinados por los piedrazos durante una manifestación.
En el informe, que había sido solicitado por la jueza María Eugenia Capuchetti, se detalló además que otras áreas del Senado, linderas a aquella que ocupa la vicepresidenta y titular de la Cámara alta, Cristina Kirchner, también fueron dañadas.
Otros despachos dañados fueron los de los senadores Claudia Abdala, José Mayans y Ricardo Guerra, informaron fuentes judiciales.
Entre los gastos eventuales que sí pudieron ser calculados están los de reposición y colocación de unos 200 paños de vidrio ($ 2 millones), retapizado e intervención en textiles ($ 1,5 millones) y solados, carpintería y revestimientos de madera ($ 2,7 millones), que es como se llegó a la suma de $ 6 millones.
El cálculo fue realizado a pedido de la justicia, pero en el escrito Peñafort puso de relieve que el ataque al Congreso con elementos contundentes llegó a «afectar no sólo el patrimonio legislativo sino la seguridad de quienes allí se encontraban, incluyéndose autoridades y representantes legislativos».
La Presidencia del Senado interviene en el expediente como querellante.
