Las tribus del peronismo arman su juego con la mira puesta en una PASO
Sin definiciones sobre candidaturas, y con las primarias como acuerdo base, el principal partido de oposición busca sostener la unidad de cara a 2027. “Nada se va a definir hasta que no hablen Axel y Cristina”, dicen.

La “cumbre de los 10″ en el Hotel Emperador le sirvió al peronismo para poner sobre la mesa la necesidad de sostener las PASO y enfrentar al gobierno en su plan de eliminarlas. Desde entonces, los participantes no volvieron a encontrarse ni se produjeron mayores novedades. El aniversario del intento de asesinato a CFK reavivó las tensiones entre el kirchnerismo y el axelismo. “No sé por qué se sensibiliza tanto”, se preguntan cerca de la expresidenta, al tiempo que cuestionan que se haya viralizado más “un cantito” que el discurso de Máximo Kirchner. “Cristina quiere ganar”, repiten en su entorno y niegan que haya tomado una decisión en torno a quién podría ser su candidato si la estrategia ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se dilata. El calendario de los gobernadores acelera los tiempos políticos. Axel Kicillof recorre las provincias y el miércoles desembarcará en Misiones, donde Passalacqua selló su divorcio con Carlos Rovira. En el MDF se niegan, por ahora, a hablar de candidaturas. La reelección de los intendentes recalienta la interna.
Sin nuevos acercamientos, las tribus del peronismo arman su juego, convencidas de que al final del camino la expectativa electoral los volverá a encontrar juntos. La confirmación de las PASO como instrumento ordenador dejó conformes a las partes. En el Congreso, el gobierno no junta todavía los votos para eliminarlas o suspenderlas un año más, pero se entusiasma con recortar al menos su obligatoriedad. Una PAS le permitiría al gobierno sacarle el peso de primera vuelta que tanto temen por la respuesta de los mercados “al riesgo Kuka”. La tesis desnuda el temor que tiene la Casa Rosada de dar una performance poco competitiva. Una primaria organizada por el gobierno le daría al peronismo el armado que carece para enfrentar una interna partidaria con padrones completamente desactualizados. La discusión se reanudará en el Senado a mediados de este mes.
Cerca de la expresidenta creen que “la tensión no va a aflojar”. Si bien el campamento kirchnerista repite como un mantra que quiere a Cristina Kirchner como candidata, reconocen los obstáculos judiciales. En medio de las severas condiciones de detención, la expresidenta estudia chino, realiza actividad física y sigue de cerca la rosca con sus dirigentes de confianza. La estrategia “Cristina Libre” se disputa en dos frentes: el internacional, a la espera del fallo de la ONU que podría llegar en octubre, y el nacional. El objetivo es que el organismo internacional se expida respecto de su inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, ya que viola el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Las otras dos cautelares que se presentaron son por las condiciones de su prisión domiciliaria —en su caso más estricto que el que tienen los genocidas en nuestro país— y otra por la composición deficitaria de la Corte Suprema de Justicia. Para los nuevos abogados internacionales, a cargo de la estrategia, va “en contra del Estado de Derecho”. La expectativa está puesta en que el tribunal internacional suspenda la inhabilitación hasta que se resuelva la cuestión de fondo y se habilite su candidatura.
El entorno de CFK niega definiciones referidas a otro candidato que podría apoyar la expresidenta. Por el contrario, le bajan el tono a la confrontación con el gobernador de la provincia, Axel Kicillof. “Cristina es tiempista y quiere ganar”, repiten. Aseguran que se va a inclinar por “la mejor fórmula que pueda ganar la provincia y la elección nacional”. La ingeniería electoral que formulan en el PJ nacional indica que “si se pierde la provincia, no se puede ganar la nación”. Incluso más, el diferencial de una buena elección “debería rondar los ocho puntos”, calculan. Por eso el nombre que encabece la boleta de la provincia de Buenos Aires es estratégico, así como el acople con la elección nacional. “Nada se va a definir hasta que no hablen Axel y Cristina”, repiten sin cerrarle la puerta a una candidatura de Kicillof.
En el MDF, se muestran distantes. En La Plata aseguran que las candidaturas se van a definir el año que viene y que antes “no van a hablar de eso”. Sin decirlo, Axel Kicillof se mueve como presidenciable: Recorre las provincias (esta semana será el turno de Misiones), rivaliza con Milei, “La soberanía se defiende todos los días y, hasta acá, los únicos intereses nacionales que defendió este gobierno son los de Estados Unidos” escribió en su cuenta de X y prepara un viaje internacional de alto voltaje a China para los primeros días de noviembre que coincidirá con las elecciones medio término de EEUU.
El principal escollo que debe resolver el gobernador es la reelección de los intendentes. Si bien no hay fecha estipulada el gobernador todavía no tiene los votos para eso y el massismo no se los va a dar. El Frente Renovador impulsó durante el gobierno de María Eugenia Vidal el límite a las reelecciones. “Está terminada la discusión se tiene que sentar con los intendentes y decirles la verdad” aseguran en ese espacio. Sin ese estímulo el esquema de apoyos del gobernador entrará en tensión. “¿por qué crees que la liga de intendentes hace su juego?” pregunta un armador de la provincia de Buenos Aires que anticipa que ese grupo de doce dirigentes “se la ve venir”. En el cristianismo no dan por cerrada la discusión pero creen que está dentro del paquete de cuestiones “a conversar” junto con el desdoblamiento de la elección en la provincia de Buenos Aires.
Finalmente Sergio Massa abandonó el ostracismo. El Frente Renovador comenzó a ordenarse con reuniones seccionales en toda la provincia. La última fue en la Cuarta. “Estamos preparando a todo el mundo”. Reconocen que si hay PASO a nivel nacional tienen que tener fiscales en
todo el país. En el massismo creen que sin el apoyo de los intendentes los planes de Axel Kicillof podrían complicarse. Sobre la posibilidad de una nueva candidatura electoral responden: “Ni siquiera es que Sergio quiera, es que no tenemos otro” asegura el entorno del tigrense.
En las oficinas del FR entienden que las definiciones de las provincias aceleran el calendario electoral y hay que avanzar con la “coordinación estratégica”. Para Massa uno de los principales problemas es que la mayoría de las provincias van a desdoblar. El otro es el alineamiento de muchos de los gobernadores con el gobierno. Por eso la advertencia: Los gobernadores que ayuden a la Libertad Avanza tendrán otro candidato del PJ en sus territorios. “Yo no voy a ganar pero vos tampoco” se le escucha decir a Massa cuando conversa con los mandatarios. El que avisa no traiciona.
