Se trata de María Teresa Sandoval, quien cultivó la hortaliza gigante. “En más de diez años es la primera vez que me sale uno así”, afirmó.

Una vecina de El Sombrerito se convirtió en protagonista de una historia singular tras cosechar un zapallo de 30 kilos, un peso muy por encima del promedio habitual para este tipo de cultivo en la zona.
María Teresa Sandoval contó que siembra desde hace años, pero nunca había obtenido un fruto de semejantes dimensiones. “En más de diez años es la primera vez que me sale uno así”, señaló. El zapallo mide cerca de un metro de largo y supera los 30 centímetros de diámetro, cuando lo común suele ubicarse entre los 10 y 15 kilos.
Según relató, la semilla había sido traída desde la casa donde trabaja, aunque allí nunca se registraron zapallos de ese tamaño. La vecina atribuyó el resultado principalmente a las condiciones del suelo. “Lo sembré en una tierra abonada, virgen, donde nunca había plantado nada”, explicó.
Más allá del orgullo por la cosecha, ahora evalúa cómo conservar el zapallo sin desperdiciarlo. Su idea es fraccionarlo y guardarlo en el freezer, mientras vecinos y conocidos ya se interesaron por el fruto y le solicitaron semillas, atraídos por un cultivo que no pasó inadvertido en la comunidad.
