El sector privado, con más deuda en dólares
En tres meses, el stock total creció 7.300 millones de dólares y alcanzó los 116.847 millones. El principal componente es la deuda por importaciones.

La deuda externa del sector privado volvió a encender señales de alarma en el cierre del tercer trimestre de 2025. En apenas tres meses, el stock total creció 7.300 millones de dólares y alcanzó los 116.847 millones, el nivel más alto del año, en un contexto de mayor dependencia del financiamiento externo por parte de empresas que enfrentan restricciones de liquidez, caída de la actividad y dificultades para acceder al crédito local.
El último informe del Banco Central precisó que el incremento se explicó por una suba de 5.016 millones de dólares en la deuda comercial y de 2.284 millones en la deuda financiera. En la comparación interanual, el aumento fue aún más significativo: la deuda privada creció cerca de 13.000 millones de dólares respecto del mismo período de 2024, consolidando una tendencia de mayor exposición externa del sector empresario.
Dentro de la composición total, la deuda vinculada a importaciones de bienes se mantuvo como el principal componente, con un stock de 39.055 millones de dólares. Le siguieron los préstamos financieros, que totalizaron 29.581 millones, y los títulos de deuda en manos de no residentes, por 16.011 millones. Más atrás quedaron la deuda por exportaciones de bienes, con 15.191 millones, y la correspondiente a servicios, que alcanzó los 13.631 millones.
En la deuda vinculada a importaciones de bienes, la mayor concentración se registró en la fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques, que explicó el 22 por ciento del total, con un stock de 8.472 millones. En segundo lugar se ubicó el comercio mayorista, que representó el 20 por ciento, con 7.936 millones, mientras que el resto de los sectores mostró participaciones significativamente menores.
La deuda asociada a exportaciones mostró una fuerte concentración sectorial. La elaboración de productos alimenticios, que incluye a las principales cerealeras y oleaginosas, explicó el 76 por ciento del total, con un stock de 11.549 millones y una suba de 4.843 millones en el trimestre. Muy por detrás se ubicó el comercio mayorista, con el 13 por ciento del total y un stock de 1.964 millones, tras un incremento de 625 millones. Entre ambos sectores concentraron cerca del 90 por ciento de la deuda por exportaciones de bienes.
En lo que respecta a los servicios, los sectores con mayor participación fueron los servicios de programación y consultoría informática y el transporte aéreo, que concentraron cada uno el 8 por ciento del total. A continuación se ubicó la fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques, con el 7 por ciento, en un esquema donde el endeudamiento aparece atomizado, aunque con claras concentraciones en actividades estratégicas.
En el plano financiero, la deuda externa privada totalizó 21.946 millones de dólares con acreedores relacionados, principalmente casas matrices o firmas del mismo grupo económico, a lo que se sumaron 16.011 millones en títulos de deuda y 11.012 millones correspondientes a bancos y otras fuentes. La extracción de petróleo crudo y gas natural concentró el 34 por ciento del total, con un stock de 16.781 millones y un aumento trimestral de 259 millones. Más atrás quedaron las sociedades captadoras de depósitos, excepto el banco central, con el 8 por ciento y una suba de 1.297 millones, y el suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado, con el 7 por ciento del total, aunque con una leve baja trimestral.
Más allá del nivel del stock, el perfil de vencimientos agrega un elemento adicional de tensión. Según el Banco Central, las empresas privadas deberán afrontar en este año vencimientos de capital por 64.146 millones de dólares en deuda comercial, lo que representa el 95 por ciento del total de ese tipo de deuda, y por 20.965 millones en deuda financiera, equivalentes al 43 por ciento del stock. Si bien el informe señala un cierto alargamiento de los plazos en la deuda financiera, el peso de los compromisos de corto plazo sigue siendo elevado.
El mapa sectorial confirma, además, que la industria manufacturera continúa siendo el principal deudor externo del sector privado, con un stock de 45.367 millones de dólares, seguida por la explotación de minas y canteras, con 26.021 millones, y el comercio mayorista y minorista, con 13.939 millones. Entre estos tres sectores concentraron cerca del 73 por ciento de la deuda externa privada total, mientras que más de la mitad del financiamiento provino de empresas del mismo grupo económico.
En un contexto de caída de la actividad, retracción del crédito local y ajuste de la política económica, el fuerte aumento de la deuda externa privada vuelve a poner en evidencia la fragilidad del esquema de financiamiento empresarial. La dependencia de préstamos externos, anticipos de exportaciones y financiamiento entre compañías del mismo grupo aparece como una respuesta defensiva ante un escenario interno adverso, pero también incrementa la vulnerabilidad frente a shocks externos y a eventuales tensiones cambiarias.
