La imagen de Milei en su peor momento y suben la de Kicillof y Cristina
Por
Fernando Cibeira
La recesión económica se siente en sectores cada vez más amplios de la población y eso ya impacta en la imagen del presidente Javier Milei, que en febrero alcanzó su pico de negatividad, según la última encuesta de la consultora brasileña Atlas Intel. Si bien mantiene un caudal considerable de apoyo, crece la proporción de argentinos con una opinión desfavorable sobre su gestión. En paralelo, los principales referentes de la oposición, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y la ex presidenta Cristina Kirchner, mejoraron de manera significativa respecto de la medición anterior y acortaron distancias. En ese contexto, la situación económica y el mercado laboral fueron evaluados negativamente por una amplia mayoría de los consultados, mientras crece la preocupación por la evolución del escenario social.
La consultora Atlas Intel, en conjunto con Bloomberg, realiza mediciones en toda América Latina y en la Argentina cobró notoriedad en 2023 por haber sido una de las que mejor anticipó el triunfo electoral de Javier Milei. En su último sondeo, uno de los datos más relevantes fue el marcado deterioro en la imagen del Presidente: su valoración positiva cayó cuatro puntos (del 45 al 41%), mientras que la negativa trepó cinco (del 52 al 57%). Aun así, Milei se mantiene -junto a la ex ministra Patricia Bullrich- entre los dirigentes con mejor imagen. Sin embargo, su diferencial negativo, de 16 puntos, ya supera al de otros referentes, como el gobernador bonaerense Axel Kicillof. En efecto, Kicillof mejoró cuatro puntos su imagen positiva, hasta alcanzar el 40%, mientras que la negativa se mantuvo en 53%, con un diferencial de -13. Por su parte, la ex presidenta Cristina Kirchner -detenida y en recuperación tras un grave cuadro de peritonitis- también mostró una mejora en su valoración: registró un 38% de imagen positiva y un 58% de negativa.
Más bajo que Milei quedó la evaluación de su gestión. Respecto a la última medición sucedió algo curioso porque subió la negatividad, pero también las evaluaciones positivas. Es decir, cayeron quienes se mantenían neutrales respecto a su modelo de gobierno. Las evaluaciones positivas quedaron en 35% y 53% las negativas. En este caso, el diferencial negativo fue del 18%. Las razones, obviamente, hay que buscarlas principalmente por el lado de la situación económica.
