El autor Ernesto Semán afirmó que “La base electoral de Milei es muy heterogénea. La posibilidad de llevar eso como soporte para desarrollar las políticas públicas que LLA tiene en mente no es, ni me parece que vaya a aspirar a que sea una cosa necesariamente armoniosa”, y agregó: “Me parece que hay un diseño hecho como para vivir con altísimos niveles de conflicto hacia adentro, en el armado de coaliciones legislativas, institucionales entre Nación y provincias, y políticas con las bases electorales y las organizaciones políticas, en permanente negociación”.

“Esto no es una identidad política como el radicalismo y el peronismo, son todos estados nacientes con lealtades volátiles, pero anudadas alrededor de programas más o menos precisos. Yo me olvidaría de la idea de la armonía como un objetivo en la medida de que el objetivo es llevar adelante la mayor cantidad posible de puntos de esa agenda de extrema derecha. Si esa agenda se puede llevar adelante con relativos niveles de conflicto no creo que ése sea un problema para Milei. No creo que Milei, ni sus votantes se entusiasmen con respeto a los procedimientos institucionales”, analizó el historiador.

Semán desmintió que Argentina hubiera sido una potencia mundial tal cual lo señala Javier Milei en sus alocuciones: “Hubo un breve momento en el cual el ingreso per cápita en Argentina era el ingreso más alto del mundo. Eso coincidió con la crisis de 1890 de Estados Unidos, pero en términos de producción, de exportaciones, de generación de PBI nunca fue el más importante”, aclaró el profesor de historia de la universidad noruega de Bergen.