Tras 20 meses de restricciones, desde este lunes se podrá ingresar a Estados Unidos con certificado de vacunación. La reapertura de fronteras contempla a más de 30 países.
Esta reapertura alienta a un sector aéreo en crisis, que para hacer frente a un previsible aumento de la demanda incrementó el número de vuelos, así como el tamaño de los aviones. También a lo largo de la inmensa frontera mexicana, numerosas ciudades limítrofes han sufrido un fuerte impacto económico y esperan con ansias el regreso a la normalidad.
La reapertura de fronteras contempla a más de 30 países, aunque las autoridades estadounidenses pretenden seguir de cerca el estado de vacunación de los turistas y continuarán exigiendo pruebas negativas de Covid-19.
Las vacunas aceptadas serán aquellas aprobadas por la Organización Mundial de Salud (OMS), es decir, las desarrolladas por AstraZeneca, Johnson & Johnson, Moderna, Pfizer/BioNTech, la india Covaxin y las chinas Sinopharm y Sinovac. Por el momento, la rusa Sputnik V y la china CanSino, aplicadas en muchos países latinoamericanos, no están contempladas.
Para los viajeros aéreos, el país exigirá a partir de este lunes el certificado de vacunación y una prueba negativa de al menos 72 horas, mientras que las aerolíneas deberán establecer un sistema de seguimiento de contactos.
En el caso de los ingresos por la ruta terrestre, las restricciones se levantarán en dos etapas. Desde el lunes, las personas que viajan por motivos considerados no imprescindibles, como familiares o turísticos, podrán ingresar al país siempre que estén vacunadas, mientras que las que lo hagan por razones imperiosas, como los choferes de camión, estarán exentas de ese requisito. Sin embargo, a partir de enero la obligación de vacunación se aplicará a todos los visitantes que crucen las fronteras terrestres, independientemente del motivo de su viaje.
