Cambiemos elevó cerca de 10% el número de funcionarios con sueldos más altos mientras despidió a más de 35 mil empleados rasos.
El comportamiento de Cambiemos en la gestión respecto de los funcionarios jerárquicos mostró una relativa estabilidad en 2016, un incremento drástico en 2017, una baja en 2018 y un repunte leve en 2019 que arrojó un aumento neto de 9,5 por ciento. La reducción de 2018 coincidió con el reordenamiento del Gabinete que incluyó la baja de rango de varios ministerios a secretarías de Estado. Sin embargo, incluso en esa etapa, Ámbito Financiero relevó casos como el del Ministerio de Trabajo, todavía entonces a cargo de Jorge Triaca, que llegó a duplicar las secretarías de esa cartera y multiplicó las funciones ejecutivas.
En los sindicatos estatales hay algunas divergencias respecto de las altas y las bajas empleados y funcionarios pero existe coincidencia en que Cambiemos desplazó, entre despidos y retiros voluntarios, a no menos de 35 mil personas y en algunos casos las estimaciones llegan a 42 mil. Según la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), hubo en los máximos cargos de la administración pública un crecimiento de 3.500 personas. Se trata de lugares que tienen, en el caso de la alta dirección pública (Sistema Nacional de Empleo Público, Sinep), sueldos mínimos de 400 mil pesos en bruto (unos 320 mil pesos de bolsillo) y de hasta $ 550.000 netos; y por encima de esas categorías, para los rangos de subsecretarios, secretarios y ministros, ingresos que oscilan los 700 mil pesos y un millón de bolsillo.
