El papa Francisco invitó a vivir esta Navidad con sobriedad y humidad. «Enviemos lo que ahorremos al pueblo ucraniano que lo necesita», expresó el Sumo Pontífice.
Francisco, que abogó incansablemente por la paz desde el comienzo de la invasión rusa el 24 de febrero de este año, abordó el tema en casi todos sus últimos discursos.
El jueves pasado, durante un acto público en Roma con ocasión de la fiesta de la Inmaculada Concepción, no pudo reprimir las lágrimas al evocar una vez más a la Ucrania «martirizada» por la guerra.
Francisco, que cumple 86 años el próximo 17 de diciembre, quiso desde su elección en 2013 honrar el legado cristiano de la búsqueda de la paz y se propuso como mediador o mejor promotor del diálogo directa o indirectamente en numerosos conflictos, inclusive en el de Ucrania. Firme opositor a todo conflicto bélico suele también condenar con firmeza tanto a los fabricantes de armas como a la indiferencia de la sociedad.
