Acelera con el freno de mano
General Motors y el sindicato mecánico Smata acordaron cómo continuará la producción en la automotriz, al cumplirse el plazo que habían negociado en setiembre, cuando la multinacional impuso suspensiones rotativas de personal y reducción de salarios. Una de cal y otra de arena, porque desde el gremio valoran haber conseguido un paraguas de estabilidad laboral hasta diciembre de 2020, pero dentro de la planta hay trabajadores preocupados por otros detalles del acuerdo: pérdida de categorías, retiros voluntarios, pérdida de cobertura médica y social para no agremiados, y mayor carga laboral por una mayor demanda de producción concentrada en un solo turno: la planta de Alvear pasaría de producir 15 a 27 vehículos por hora a partir de mayo. En esa fábrica se produce únicamente el Chevrolet Cruze, con destino casi exclusivo al mercado brasileño.
Al expirar enero, el gremio de los mecánicos tuvo que renegociar el acuerdo que firmó el año pasado, por el que desde setiembre entraron en suspensiones rotativas que afectaron a casi 1500 trabajadores. Desde entonces, los operarios trabajan dos semanas con percepción de haberes al 100 por ciento, y otras dos semanas quedan suspendidos y cobran el 70% del sueldo neto. Ni aquel pacto ni este nuevo se homologó ante el Ministerio de Trabajo provincial. General Motors, incluso, siempre desconoció la autoridad de la cartera laboral santafesina.
«Compañeros, el acuerdo que conseguimos es estabilidad laboral hasta diciembre del 2020 para la totalidad de los compañeros», celebró un mensaje gremial que circuló ayer en el ámbito de la fábrica. «En mayo arrancamos la primera semana los dos turnos suspendidos para un rebalance a definir la producción en un solo turno fuerte, acorde a la cantidad de compañeros en planta», completó dicha comunicación.
Para algunos trabajadores, como el delegado Germán Tonero -ajeno al oficialismo en Smata que conduce Marcelo Barros- ese mensaje es un eufemismo que encubre un futuro de más ajuste en la automotriz.
«Seguimos hasta diciembre de 2020, pero revisando el acuerdo cada seis meses, así que tampoco es garantía de nada. Y nos imponen que nos sacan las categorías, que significa entre 4 y 10 por ciento menos del sueldo. Desde mayo se terminarían las suspensiones rotativas, pero vamos a quedar en un solo turno produciendo 27 autos por hora. Ahora hay dos turnos que producen 15 autos por hora cada uno. Es obvio que eso significa más exigencia de producción por turno. Habrá más demanda, como una consecuencia de las plantas que GM cerrará», analizó el delegado gremial.
La alusión de Tonero apunta al anuncio que en noviembre pasado hizo la multinacional: un plan de reestructuración que implicará la clausura de dos plantas de montaje y dos de motores ubicadas en Estados Unidos, una en Canadá y otras dos fuera de América del Norte. La restante está ubicada en Corea del Sur.
Tonero agregó, además, que en el acuerdo se convino en que todo aquel empleado que no está agremiado a Smata deberá costearse su obra social o servicio médico prepago.
