Les conservará la letra chica a los acreedores de títulos de 2005 y comenzará a pagar intereses en 2021. Los pagos de capital comienzan en 2025. Exige mínimos de participación y premia a los que acepten primero.
El Gobierno anunció este domingo los lineamientos de la oferta que presentará mañana ante la SEC y adelantó que extenderá hasta el 4 de agosto el período para que los acreedores evalúen la nueva propuesta. Además en los próximos días enviará al Congreso mañana el proyecto de ley para la emisión de los nuevos bonos en señal de que «esta es la oferta final», confirmaron fuentes oficiales.
«De esta forma, la Argentina estará cumpliendo con el compromiso de tratamiento equitativo para la deuda pública en moneda extranjera emitida bajo legislación extranjera y bajo ley argentina, una decisión que consideramos importante para avanzar en la profundización del mercado de capitales de modo que permita contar con una mayor disponibilidad de instrumentos de financiamiento y ahorro regidos bajo ley argentina» explicó Martín Guzmán tras hacer pública la propuesta.
Por su parte, Alberto Fernández, respaldó la propuesta de reestructuración y expresó que esta oferta «es el máximo esfuerzo que podemos hacer» y agregó: «Es un esfuerzo enorme el que hemos hecho para cumplir con nuestra palabra, que era hacer un acuerdo que le permita a la Argentina cumplir con los acreedores y que le permita a los argentinos no postergar más a los que están postergados».
En este sentido, desde el Gobierno aclaran que los bonos en dólares bajo ley argentina recibirán trato equitativo respecto de los títulos bajo ley Nueva York que se emitan para el canje.
En un documento difundido esta noche, Martín Guzmán repasó la evolución de las negociaciones y enumeró las modificaciones que le hará a la primera propuesta y dejó en claro que la invitación tendrá validez si se alcanzan «umbrales de participación mínima».
Según enumeró las modificaciones incluyen dos consideraciones legales que los bonistas venían reclamando. En primer lugar, los acreedores de bonos en euros y francos suizos podrán elegir en qué moneda quieren los nuevos bonos (antes solo se les ofrecían bonos en euros) y a los tenedores de bonos con la indenture 2005 se les respetará la letra chica del contrato, como venían reclamando los dueños de los Bonos K. No así a los dueños de los Bonos M, que solo podrán canjearlos por títulos con la indenture 2016.
En segundo lugar, se suman modificaciones de índole económica a fin de «aumentar la contraprestación a ser recibida por el canje de Bonos Elegibles» de modo tal que la oferta sube a un valor de USD 53,5 dólares por cada lámina de 100 dólares (a 10% de tasa de descuento), según evaluaciones de mercado. Esta oferta se queda así ligeramente debajo de los 54,5 dólares de la propuesta del Comité de Acreedores de Argentina (ACC).
Bajo la nueva propuesta el periodo de gracia se reduce de tres años a solo uno, por lo que en septiembre de 2021 se comienza a pagar intereses y en 2025 empiezan los pagos de capital.
La mejora en el precios se configuró, señala el comunicado oficial, «mediante ciertas reducciones de capital, aumentos de cupones y vencimientos más cortos sobre los Nuevos Bonos que se ofrecen (tal como se define a continuación) y a través de un bono denominado en dólares estadounidenses con vencimiento en 2030 (los ‘Bonos 1,00% 2030 en USD’) o un bono denominado en euros con vencimiento en 2030 (los ‘Bonos 0,500% 2030 en USD’) que se entregará como contraprestación por cualquier interés devengado e impago desde e incluyendo la última fecha en que se abonaron los intereses en virtud de los Bonos Elegibles hasta el 22 de abril de 2020 exclusive».
Estos bonos, en línea con el pedido de los fondos que integran ACC, serán un premio para los que acepten el canje antes del 4 se septiembre de este año. Ya que «se entregarán como contraprestación por consentimiento para los tenedores que presenten y no revoquen (o que presentaron y no revocaron) una Orden de Canje válida y aceptada». Los que no se sumen al canje antes de esa fecha se perderán 1,3 dólares por cada 100.
«Hemos hecho nuestra parte sobre la base de un compromiso pleno con el principio de ponerle punto final a la crisis de endeudamiento de una forma sostenible. Esperamos que nuestros acreedores comprendan las restricciones que tenemos, y valoren nuestra voluntad de llegar a un acuerdo que funcione para todas las partes», concluyó Guzmán.
