Luego de un fin de semana con quemas constantes, este lunes a la noche las llamas volvieron a ser protagonistas frente a las costas de Rosario
El fuego en las islas otra vez se convirtió en protagonista indeseado para los rosarinos y los habitantes de las ciudades vecinas, que ya no saben qué hacer ni cómo hacer para que alguien termine de una vez y para siempre con las quemas de pastizales en el Delta del Paraná que tanto daño hace, mucho más en estos tiempos de pandemia.
Es que esta noche, y como sucedió a lo largo de todo el fin de semana y también de este lunes, lenguas de fuego se podían apreciar a simple vista en el otro lado del río Paraná, en una postal drámatica que ya, lamentablemente, se está convirtiendo en crónica.
A esta altura, y más allá de los pedidos, reclamos y quejas contra los políticos de turno, solo la lluvia puede parar esta barbarie. Solo la lluvia puede detener el avance del fuego provocado por manos anónimas. Un fuego que a esta altura parece estar descontrolado y que cada vez se reitera con más frecuencia y más virulencia.
