La Asamblea Radical en Santa Fe emitió la declaración final con duras críticas al Gobierno Nacional
La Asamblea Radical en Santa Fe emitió la declaración final con duras críticas al Gobierno Nacional
Luego de la asamblea llevada a cabo el día sábado en la ciudad de Santa Fe, La Unión Cívica Radical emitió la declaración final, la cual aborda la actual situación política, económica y social de Argentina, centrándose en la figura del presidente Javier Milei y el papel de la UCR.
Situación Actual del Gobierno
Emergencia de la Ultradercha: por primera vez desde 1912, un candidato presidencial se identifica como ultraderechista. Aunque Milei tiene legitimidad electoral y un apoyo significativo, su gobierno ha implementado un ajuste fiscal que afecta negativamente la calidad de vida de los ciudadanos.
Desafíos para la UCR: la UCR enfrenta un dilema crítico al no poder ofrecer una alternativa clara frente a la dominancia de Milei y el kirchnerismo. La falta de visibilidad y cohesión en el partido ha llevado a una pérdida de representatividad social.
Crítica a la Oposición
Inoperancia y Dispersión: la oposición política se presenta como fragmentada. La UCR ha perdido su capacidad de influir en el debate público y ha visto cómo sus principios son erosionados por miembros que se alinean con políticas del oficialismo.
Riesgo de Autoritarismo: se advierte sobre el creciente autoritarismo del gobierno actual, que ignora los límites constitucionales y promueve políticas económicas perjudiciales que incrementan la pobreza.
Propuestas para el Futuro
Recuperación de Identidad: se hace un llamado a revitalizar la UCR, enfatizando la necesidad de recuperar su identidad en términos de valores y propuestas políticas que promuevan la igualdad y el crecimiento económico.
Políticas Públicas: se proponen políticas que aseguren el respeto a la Constitución, fomenten un sistema educativo y sanitario accesible y equitativo, y promuevan un desarrollo económico sostenible.
El radicalismo que hace falta
El radicalismo afronta una grave crisis que debemos superar; de lo contrario, avanzamos hacia la pérdida de identidad y la intrascendencia es el paso previo a la extinción.
Aún conservamos nuestra historia; el sistema de valores y laextensión territorial que constituyen herramientas útiles para construir la plataforma sobre la que apoyar su renacimiento. Todavía hay muchos argentinos que nos sentimos radicales; que no nos identificamos con gobiernos de ultraderecha y tampoco con un kirchnerismo que se ha transformado en modelo de populismo clientelar que necesita la pobreza como
voto cautivo.
El poder económico se adueñó del poder político; existe un proceso de concentración capitalista que Occidente protagonizó desde mediados de los años setenta del siglo pasado, cuyosbeneficiarios impulsan propuestas maximalistas de derecha destinadas a erosionar la democracia.
El cuarenta y tres por ciento de los argentinos nacieron después del 30 de octubre de 1983. No han vivenciado la dictadura y tampoco el proceso alfonsinista que terminó con la tutela militar y consolidó el sistema democrático durante los últimos cuarenta años. Sin embargo, observamos a sectores del poder que a la par que
distorsionan nuestra historia, intentan reivindicar la participación de las Fuerzas Armadas, se han empecinado en destruir el Estado desde adentro, reemplazando la competencia del Congreso para sancionar leyes por la arbitrariedad del decreto.
Que el libre mercado tiende a la concentración de la riqueza y que se torna imprescindible la realización de políticas públicas de salud, educación y seguridad para todos, así como la participación del ESTADO en la formación de capital y administración de las rentas de los recursos naturales y tecnológicos para compensar esa concentración.
El espacio está vacante. La necesidad existe. El radicalismo debe recuperar su identidad en término de valores, renovarla en término de ideas y capacidad de comunicación y potenciarla a partir de volver a creer en su vigencia. El ejercicio de la oposición, el control del poder es parte esencial del modelo institucional democrático.
La UCR debe ejercer la oposición con convicción, con toda la energía que haga falta, sin afectar al sistema institucional ni alterar su continuidad. Pero además, debe proponer otros caminos, para que las mujeres y los hombres del pueblo tengan alternativas más justas e integradoras y puedan optar por alguna de ellas. Todo esto servirá si no permitimos la traición ni olvidamos a los traidores.
Conclusión
La declaración concluye con un fuerte llamado a la acción para que la UCR recupere su rol en el escenario político argentino, defendiendo principios democráticos y proponiendo alternativas viables para enfrentar los desafíos actuales.
