A meses de que se aprobó el Código de Convivencia que multa los piquetes, quienes deben controlarlo impiden el tránsito para hacer una asamblea en la sede del sindicato
En un hecho de características insólitas y a meses de que el Concejo aprobara el Código de Convivencia que multa a quienes corten una calle, los propios empleados municipales están generando un verdadero caos en Entre Ríos entre Mendoza y 3 de Febrero. Autos en doble fila, contramano y corte de calle hasta con vehículos de la propia Municipalidad se observan en la puerta del Sindicato de Trabajadores Municipales, donde se está desarrollando la asamblea para la elección de la junta electoral.
Si bien ese encuentro comenzó a las 19, el corte de calle se inició a media tarde -alrededor de las 16.30-, en pleno horario pico y cuando el turno verpertino salía de los colegios de la zona, con el consiguiente caos vehicular.
Cuesta creerlo, pero los propios inspectores que deben fiscalizar el tránsito estaban participando del caos de autos estacionados en contramano y en doble fila por calle Entre Ríos. La frutilla del postre es un móvil de Control Urbano que directamente impide la circulación por esa arteria.
La postal adquiere más ribetes insólitos si se tiene en cuenta que esos propios agentes que este jueves por la tarde están impidiendo la circulación de los rosarinos son los mismos que deberán hacer cumplir el flamante Código de Convivencia, quien multa con hasta 24 mil pesos a quien corte una calle.
Es más, ese artículo encendió polémica esta semana, ya que la oposición pide que se aplique para terminar con los piquetes mientras que el oficialismo se inclina por lograr consensos con los movimientos sociales.
Habrá que ver ahora si aplica sanciones a quienes están utilizando los móviles oficiales para cortar la calle.
