La central obrera rechazó el ajuste y la reforma laboral, y advirtió que podrían profundizarse los conflictos.

La Confederación General del Trabajo se movilizó este jueves hacia la Plaza de Mayo en la antesala del Día del Trabajador, con un mensaje directo al Gobierno nacional: “Se terminó la paciencia”, advirtieron.
Desde la central sindical señalaron que, si continúan las políticas de ajuste y se insiste con la reforma laboral, los conflictos podrían intensificarse. Además, convocaron a la unidad de empresarios nacionales y pymes, y plantearon la necesidad de avanzar hacia “un nuevo contrato social, donde la justicia social sea central en un nuevo programa de gobierno”.
Se esperaba una convocatoria masiva con la participación de sindicatos, movimientos sociales y sectores políticos. La marcha frente a la Casa Rosada representaba un desafío para la CGT, que buscaba mostrar fortaleza tras reveses judiciales y responder a críticas internas. Según se observó, lograron ocupar gran parte del espacio habilitado en la plaza y sus alrededores.
Durante el acto, los secretarios generales Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello centraron sus discursos en el rechazo al ajuste y en la construcción de una alternativa política con eje en la justicia social, con la mirada puesta en el escenario electoral de 2027.
Sola sostuvo: “Es un gobierno que divide. Que lleva la palabra destrucción como estandarte”.
El tono más crítico fue el de Argüello, quien afirmó: “Tenemos que decir basta a este gobierno corrupto y explotador. Lo tenemos que hacer en Unidad. Convocamos a todos los trabajadores, a todo el pueblo en su conjunto, vayamos a profundizar los conflictos, se terminó la paciencia señor Presidente”.
En tanto, Jerónimo planteó: “Este no es el camino de una Argentina inclusiva. No hay libertad cuando no se llega a fin de mes. Venimos para ponerle un límite a este modelo que excluye, deja afuera a millones de argentinos”.
