
El paro nacional que había lanzado la UTA para el marte en reclamo de aumento salarial, terminó afectando al interior porque en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en Córdoba capital se levantó la medida cuando el gobierno central anunció que garantizaba los subsidios para afrontar la suba de salarios, mientras que en el resto de las jurisdicciones las negociaciones continuarán este miércoles.
«Como siempre, la guita de los argentinos solo para resolver los problemas de Buenos Aires», dijo el intendente Pablo Javkin en diálogo con La Política Online quien no ocultaba el malestar por la situación y explicó que el gobierno de Alberto, luego de haber comenzado a equiparar los aportes del interior con el Amba a principios de la gestión, cuatro años después termina con una diferencia mayor al 80/20 que había dejado Macri; esto significa que mientras el área metropolitana absorbe más del 80% de los subsidios nacionales, al resto del país le corresponde menos del 20%.
Además, la ciudad de Rosario, que recibe subsidios de Nación y provincia, tiene que afrontar también el mantenimiento de la empresa Movi, las líneas que no quedaron en manos de la empresa Rosario Bus y que fueron estatizadas en la época de la intendencia de Miguel Lifschitz, que en ese momento se sospechaba que el Municipio tenía que hacerse cargo de los recorridos menos lucrativos.
«La situación es bochornosa», dijo a LPO el peronista Osvaldo Miatello, secretario de Transporte de la provincia de Santa Fe quien consideró que lo que pasó el lunes «es la repetición de una historia que no encuentra solución. El AMBA funciona como un país aparte y solo les interesa resolver sus problemas».
